El papa León XIV visita Lampedusa y reafirma el compromiso de la Iglesia con los migrantes
El pontífice celebra una misa en la isla italiana, agradece la labor de sus habitantes y asegura que la Iglesia seguirá acompañando a quienes buscan una vida mejor
El papa León XIV visitó este sábado la isla italiana de Lampedusa, uno de los principales símbolos de las rutas migratorias del Mediterráneo, en una jornada marcada por el encuentro con los fieles y por un mensaje de respaldo tanto a la población local como a las personas migrantes.
Durante la mañana, el pontífice recorrió en papamóvil el campo deportivo Arena antes de presidir la celebración de la Eucaristía, último acto de una visita pastoral con un fuerte componente humanitario.
Un recuerdo para el legado de Francisco
En su intervención, León XIV agradeció la acogida recibida y destacó el vínculo que mantiene la isla con el legado de su predecesor, Francisco.
El papa recordó que el muelle Favaloro lleva ahora el nombre de Francisco como reconocimiento a la cercanía que mostró con la comunidad de Lampedusa y con las personas migrantes.
"Hoy estoy aquí para decirles que el papa sigue acompañándolos, apoyándolos y animándolos", afirmó durante su mensaje.
"No he venido a pronunciar discursos"
León XIV explicó que el objetivo principal de su visita era celebrar la Eucaristía y compartir un gesto de cercanía con la población.
El pontífice aseguró que no había viajado a Lampedusa para realizar grandes discursos, sino para recordar que el gesto de Jesús al partir el pan da sentido a las acciones cotidianas de solidaridad y ayuda hacia quienes más lo necesitan.
Asimismo, defendió la necesidad de construir una sociedad "más humana para todos", subrayando que la solidaridad solo puede sostenerse desde un corazón abierto al prójimo.
El alcalde reivindica el papel de Lampedusa
A su llegada, León XIV fue recibido por el alcalde de la isla, Filippo Mannino, quien calificó la visita como "un regalo" y un gesto de fraternidad hacia una comunidad acostumbrada a convivir con el drama migratorio.
El regidor describió Lampedusa como un lugar donde conviven "heridas y esperanzas" y recordó que miles de personas han llegado a sus costas buscando seguridad, dignidad y un futuro mejor.
También tuvo un recuerdo para quienes perdieron la vida intentando cruzar el Mediterráneo, asegurando que todas esas víctimas permanecen en la memoria de la isla.
Una isla que sigue tendiendo la mano
Durante su intervención, Mannino puso en valor el trabajo desarrollado durante años por pescadores, equipos de rescate, fuerzas de seguridad, voluntarios, profesionales sanitarios y vecinos que han participado en la atención a los migrantes.
Además, defendió que Lampedusa ha aprendido a contemplar el mar no como una frontera, sino como un espacio de encuentro y de responsabilidad compartida.
El alcalde concluyó reivindicando el papel de la isla como un símbolo de paz y solidaridad en el Mediterráneo, destacando que, pese a su reducido tamaño, ha demostrado que "incluso lo que parece frágil puede lograr cosas inmensas" al acoger, socorrer y acompañar a miles de personas en situaciones límite.
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