El papa León XIV llega a Barcelona y se atreve con el catalán en sus primeros actos
El papa León XIV se despidió de Madrid con un acto ante 12.000 voluntarios antes de volar a Barcelona para sus actos en la Catedral y el Estadi Olímpic
El papa León XIV continúa su recorrido por España y en su cuarto día en el país se ha desplazado a Barcelona. El pontífice ha empezado el martes con su último acto en en Madrid ante 12.000 voluntarios. Después ha volado Barcelona, donde ha pronunciado una homilía en la Catedral y ha encabezado la vigilia de oración en el Estadi Olímpic, actos en que ha alternado catalán y castellano.
Despedida de Madrid
La jornada ha empezado aún en Madrid con una audiencia privada a numerosas personalidades del mundo empresarial, como el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez; el del grupo ONCE, Miguel Carballeda, y el de la CEOE, Antonio Garamendi, entre otros.
Después ha celebrado su último acto en Madrid antes de viajar a Barcelona: un encuentro con voluntarios en Ifema en el que ha tenido palabras de gratitud para ellos, en un discurso en el que ha defendido la "levadura de la gratuidad" frente a la lógica del interés y el lucro.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acompañado a León XIV en su despedida del viaje apostólico a la capital y que comenzó el sábado, y él ha partido del Aeropuerto de Madrid-Barajas en dirección a Barcelona a las 11.52.
Llegada a Barcelona
El avión ha aterrizado a las 12.45 en El Prat, donde le han recibido el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el ministro de Hacienda, Arcadi España; el presidente del Parlament, Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
También estaban el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto; el inspector general del Ejército, teniente general Raimundo Rodríguez; la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret; el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella; el obispo de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), Xabier Gómez, y la directora del Aeropuerto de Barcelona, Eva Valenzuela, entre otros.
El papa ha recorrido en un coche cerrado junto a Omella el los 15 kilómetros que separan el Aeropuerto y la Catedral, donde ha ido para el rezo de la Hora media, a la que han asistido el cabildo, la curia diocesana, voluntarios, seminaristas y formadores.
Primeras palabras en catalán
En la homilía, que ha pronunciado en el altar mayor en catalán y castellano, ha llamado a los barceloneses y catalanes a ser "constructores de unidad" ante un mundo desgarrado por guerras y divisiones.
"Amb gran goig començo la meva visita resant l`Hora sexta en aquesta Catedral amb tots vosaltres" ("Con gran alegría inicio mi visita rezando la Hora sexta en esta Catedral junto a vosotros") han sido sus primeras palabras.
Robert Prevost ha recordado las palabras de Juan Pablo II "cuando, en su visita aquí, alababa el `ánimo acogedor que a lo largo de la historia ha llevado a barceloneses y catalanes, a vosotros, a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes".
Saludo a los fieles
El papa ha saludado en catalán a los fieles al salir de la Catedral con un "Bon dia i bona hora! Germans i germanes"("¡Buenos días! Hermanas y hermanos").
"Una alegría. Un saludo a todos ustedes, todos vosotros. Gracias por estar aquí, la paciencia. Gracias por la alegría", ha dicho mientras le aclamaban los mismos que le habían recibido poco antes, a su llegada.
Y ha acabado diciéndoles: "Que celebremos todos la fe en Cristo, Jesucristo, que nos ha llamado a vivir como un solo pueblo unidos en la fe. Dios bendiga a todos. Adéu siau!".
También ha bendecido desde el balcón del Palacio Episcopal de Barcelona a los fieles que le han aclamado durante su paso por la Catedral, que está en la misma plaza.
Tras la bendición, les ha dicho: "Vayan a comer. Por la tarde nos vemos. Buon pranzo" ('buen almuerzo').
Audiencias con Illa y Collboni
Después del almuerzo, León XIV ha recibido en una audiencia privada a Illa en el Palau Episcopal, a la que ha acudido con su esposa, y en la que el líder del Ejecutivo catalán le ha agradecido su "sensibilidad hacia Catalunya".
Han abordado temas como el contexto internacional actual y la última encíclica del pontífice, que trata los retos de los avances tecnológicos y sus efectos en la humanidad, y posteriormente el ha saludado a los consellers del Govern.
Illa le ha ofrecido 3 obsequios: una copia del acta de colocación de la primera piedra de la Sagrada Família, una reproducción de una muñeca articulada de marfil de la necrópolis paleocristiana de Tarragona y un facsímil de 'Les homilies d'Organyà'.
El papa también ha recibido a Collboni, que ha trasladado al pontífice que su visita sirve para proyectar al mundo los valores que definen la ciudad.
Ha obsequiado a León XIV con la obra 'Barcelona, ciutat de pau' del artista TVBoy, en la que se ve a León XIV, una paloma de la paz y de fondo la Sagrada Família, y una edición del libro 'Miró i els poetes catalans', de Vicenç Altaió. También le ha entregado una baldosa hexagonal diseñada por Gaudí en 1904.
Bendición de ambulancias
A las 19.22 el Papa ha salido del Palacio Episcopal en dirección al Estadi Olímpic de Barcelona para asistir a una Vigilia de oración ante 40.000 personas, y antes de entrar en el estadio ha bendecido la caravana de ambulancias que partirán a Ucrania con ayuda humanitaria en un proyecto de sor Lucía Caram, que ha estado junto a él.
Actuaciones de artistas y bandas como Sabor de Gracia, Beret, Siloé, Alfred García y Álvaro Soler han animado la previa del acto antes de la llegada de León XIV, en un escenario con referencias gaudinianas (presidido por una réplica de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Família) y de la Moreneta, la patrona de Catalunya.
Entrada en papamóvil al estadio
Un castell levantado por los Castellers de Vilafranca ha dado el pistoletazo de salida a la Vigilia, ante la atenta mirada y el aplauso del pontífice.
León XIV ha entrado en el Estadi Olímpic con el papamóvil, en la primera aparición del vehículo en la etapa catalana de su visita, y con el que ha dado una vuelta al estadio.
Entre los aplausos del público y las muestras de alegría, ha ido saludando a los fieles congregados en el estadio, ha bendecido a diversos niños durante el recorrido.
En su intervención, Omella ha pedido al papa que, al igual que en los Juegos Olímpicos de 1992, encienda este martes la llama para "edificar una nueva Barcelona que sea también ciudad de Dios".
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