Ojo al eclipse solar: observarlo sin protección entraña riesgos
El secretario general de Ciencia inicia la campaña “Una vista única. Cuídala” de cara al eclipse del 12 de agosto
El secretario general de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, instó ayer a la población a evitar desplazamientos para observar el eclipse del 12 de agosto e insistió en la protección ocular para impedir “lesiones retinianas posteriores”. En este sentido, puso el foco en la “seguridad, la prevención y la prudencia”. “El eclipse es previsible, sabemos el momento concreto y cómo se verá en cada lugar, pero lo que no es previsible es el comportamiento humano”, expuso.
Lo hizo en la presentación de la campaña “Una vista única. Cuídala”, una iniciativa para sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de observar con seguridad el trío de eclipses que serán visibles desde la Península Ibérica en 2026, 2027 y 2028. Este será uno de los fenómenos astronómicos más extraordinarios de las últimas décadas, que comienza con el eclipse total del 12 de agosto. De hecho, se repartirán de manera gratuita casi dos millones de gafas con el objetivo de “evitar accidentes por observación inadecuada”.
En este sentido, los especialistas insisten en que mirar al Sol sin la protección adecuada puede causar daños graves e irreversibles en la retina, incluso aunque en el momento no se perciba ninguna molestia. Así lo manifestó en Telecinco el doctor Carles Barnés, director de OftalDex: “No se nota. No se ve. No duele. En el momento no provoca ningún síntoma, pero el daño está hecho”. El experto recuerda que los efectos de una exposición directa al Sol durante un eclipse “no se notan, pero aparecen tras 24 o 48 horas después si no usamos las gafas correctas”.
Quemaduras
El daño más frecuente es la retinopatía solar, “una quemadura de la retina causada por la radiación solar”. Sus síntomas pueden incluir visión borrosa, disminución de la agudeza visual, dificultad para leer, alteración en la percepción de los colores, aparición de un escotoma y distorsión de las imágenes. Ante cualquiera de estas señales, los especialistas recomiendan acudir de inmediato al oftalmólogo.
Barnés recuerda que existen colectivos vulnerables, como niños, jóvenes y aficionados a la astronomía o la fotografía que emplean telescopios, cámaras o prismáticos sin filtros solares específicos. El riesgo aumenta porque, durante un eclipse, la disminución de luz ambiental genera una falsa sensación de seguridad.
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