Noruega despide a Harald V en una emotiva misa fúnebre
El rey Haakon VIII acudió con sus hijos y su madre, la gran ausente fue la reina Mette-Marie
Noruega se vistió de luto para despedir al rey Harald V en una emotiva ceremonia celebrada en la iglesia de Asker, a unos veinte kilómetros al suroeste de Oslo. El templo fue escenario de uno de los primeros homenajes al monarca tras su fallecimiento, en una jornada marcada por la tristeza y el recuerdo de quien durante décadas estuvo al frente de la Corona noruega y se convirtió en una figura estrechamente vinculada a la historia reciente del país.
Desde primera hora de la mañana, numerosos ciudadanos se acercaron hasta las inmediaciones de la iglesia para acompañar a la familia real y mostrar su cariño y respeto por el soberano. A las puertas del templo también se concentraron numerosos medios de comunicación, pendientes de la llegada de los miembros de la Casa Real en una jornada especialmente significativa para el país. Muchos de los presentes guardaron silencio durante la llegada de la comitiva, en señal de respeto y duelo por la pérdida del monarca.
El nuevo rey, Haakon VIII, llegó al lugar acompañado por sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, además de por la reina Sonia, viuda de Harald V. A su llegada, saludaron a los sacerdotes que esperaban a las puertas de la iglesia antes de dirigirse junto a ellos al interior para participar en la ceremonia. Magnus.
La gran ausencia en la misa fue la de la reina Mette-Marit, que no acudió debido a su delicado estado de salud tras su reciente trasplante de pulmón.
El ambiente de recogimiento pudo percibirse tanto en el interior como en los alrededores de la iglesia de Asker. Ciudadanos, prensa y miembros de la familia real compartieron así una jornada de duelo que simboliza también el comienzo de una nueva etapa para la monarquía noruega, ahora con Haakon VIII al frente de la Corona.
Emoción y solemnidad
El cambio de reinado añade una dimensión histórica a esta ceremonia, mientras el país recuerda la figura del monarca fallecido y el papel que desempeñó como principal impulsor de reformas políticas y sociales. La despedida de Harald V deja, de este modo, imágenes cargadas de emoción y solemnidad, con la familia real arropada por los ciudadanos en uno de los momentos más importantes y delicados que ha vivido Noruega en los últimos años.
La ceremonia permitió rendir homenaje a un monarca cuya figura estuvo estrechamente vinculada a la historia reciente del país y que deja tras de sí décadas de servicio a la institución. El recuerdo de Harald V permanece así presente entre quienes acudieron a la iglesia y entre todos aquellos que quisieron acompañar a la familia real en este momento de dolor.
Con esta despedida comienza también una nueva etapa para la Corona noruega, mientras el país afronta el duelo y mira hacia el futuro bajo el nuevo reinado. La jornada en Asker quedó marcada por el respeto, el silencio y la emoción de una despedida que pone fin a una etapa y abre otra para la monarquía.
El funeral de Estado será del 7 al 13 de septiembre
Ya hay fecha para el funeral de Estado que despedirá con honores al monarca. El acto, que será el momento central de los homenajes, tendrá lugar entre los días 7 y 13 de septiembre.
El presidente del Parlamento noruego fue el encargado de informar de los detalles de la despedida. “En Noruega, es tradición real que el cortejo fúnebre vaya desde el Palacio hasta la Catedral de Oslo. El lugar de descanso final del rey estará en el Mausoleo Real, bajo la iglesia del Castillo de Akershus”, comunicó a la televisión pública noruega.
La ceremonia reunirá previsiblemente a los principales miembros de las casas reales europeas, entre ellos los reyes, Felipe VI y doña Letizia, cuya presencia se espera en Noruega para acompañar a la familia real noruega.
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