La NASA avanza en la meta de volver a la superficie lunar

El regreso a Tierra de la nave Orión, que cayó cerca de la isla Guadalupe, cierra la misión Artemis I

Agencias
Publicado: 11 dic 2022 - 23:52 Actualizado: 13 dic 2022 - 09:32
La cápsula Orión, en el momento de alcanzar una distancia de 432.210 kilómetros (268.563 millas), con la Luna y la Tierra al fondo.
La cápsula Orión, en el momento de alcanzar una distancia de 432.210 kilómetros (268.563 millas), con la Luna y la Tierra al fondo.

La NASA subió un importante peldaño en su meta de volver a enviar astronautas a la superficie lunar tras el exitoso cierre de la misión no tripulada Artemis I, la primera de un programa espacial con el que la agencia estadounidense pone la vista en el satélite, Marte y “el espacio profundo”.

“El más reciente capítulo del viaje de la NASA a la Luna llega a su fin. Orión, de vuelta en la Tierra”, señaló Rob Navias, del Centro Espacial Johnson de la NASA, sobre las 11.40 horas de ayer hora del centro de EEUU (17.40 GMT), mientras la transmisión de la agencia espacial estadounidense mostraba a la nave Orión recién llegada a aguas del Océano Pacífico.

Cerca de la isla Guadalupe, a unas 200 millas (320 km.) al oeste de Baja California (México), concluía así el último tramo de esta misión de 25 días y casi once horas, en los que tras despegar el 16 de noviembre desde el Centro Espacial Kennedy de Florida, propulsado por el poderoso cohete SLS, cubrió sin mayores incidentes un total de 1.4 millones de millas (2,2 millones de kilómetros) de trayecto.

“Es histórico, porque ahora estamos volviendo al espacio, al espacio profundo, con una nueva generación”, manifestó el Administrador de la NASA, Bill Nelson, en declaraciones a la agencia espacial pocos minutos después de la vuelta de la nave.

“Somos aventureros, somos exploradores, siempre tenemos una frontera y esa frontera ahora es seguir explorando los cielos”, agregó Nelson, tras aludir que la conclusión de la Artemis I marca el inicio de una nueva etapa de la exploración espacial de EEUU y sus socios internacionales, con el apoyo de nueva tecnología.

La Orión alcanzó la atmósfera terrestre con una velocidad de 25.000 millas por hora (40.000 km/h), equivalente a 32 veces la velocidad del sonido, y poco después de haberse separado del Módulo de Servicio, construido por la Agencia Espacial Europea (ESA) y con la que circunnavegó la Luna.

Mientras iniciaba el proceso de entrada, la nave de 22.000 libras de peso (9.900 kilos) y unos cinco metros de diámetro experimentó unos 5.000 grados Fahrenheit (2.800 grados centígrados), la mitad de la temperatura en el Sol, protegido por un escudo térmico que se ha estrenado en esta misión.

A su llegada a aguas del Pacifico, apoyada por once paracaídas que se abrieron de forma progresiva cuando la nave descendía a 325 millas por hora (unos 200 km/h), el equipo de recuperación a bordo del buque de la Marina de EEUU USS Portland, debió esperar unas dos horas antes de remolcar la nave.

El retorno de la Orión hoy cierra de forma exitosa una histórica misión que logró metas adicionales pero especialmente hitos relevantes de cara al futuro del programa Artemis con el que la NASA se quiere adentrar al “espacio profundo” a través de viajes tripulados.

Los planes son enviar la misión tripulada Artemis II en 2024, durante la cual haría un trayecto similar al que se cerró ayer pero sin alunizar, y al año siguiente la Artemis III, en la que los astronautas finalmente tocarían el suelo del satélite por primera vez desde 1972.

Contenido patrocinado

stats