Las mujeres concentran ya el 65% de atenciones de Cáritas
El perfil predominante supera los 45 años y tiene estudios básicos; cada vez hay más migrantes
Cáritas advirtió de la dificultad de las mujeres para poder mantener una vida estable, un empleo compatible con los cuidados y el acceso a una regularidad administrativa que les permita salir de la pobreza. Con motivo del 8M, la organización recordó que casi cuatro de cada diez hogares sustentados por mujeres están en exclusión social, casi el doble de los encabezados por hombres.
En los distintos programas de Cáritas, las mujeres representan el 65% de las personas atendidas. El perfil predominante es el de mujeres mayores de 45 años, con estudios básicos y, cada vez más, mujeres migrantes.
“El género continúa siendo uno de los factores que más condiciona la posición social, las oportunidades y la vulnerabilidad”, explicó la responsable del programa de Mujer de Cáritas Española, Leticia Escutia.
Madres con pocos recursos
Durante 2025, la mayoría de las personas acompañadas fueron madres solas sustentadoras de hogares enteros con pocos recursos; mujeres migrantes expuestas a empleos extremadamente precarios y a dificultades para regularizar su situación; mujeres mayores con pensiones insuficientes y redes de apoyo debilitadas y mujeres en zonas rurales con menor acceso a servicios esenciales.
“En todas ellas se repiten patrones muy claros: dificultad para acceder o mantener una vivienda estable; obstáculos para el acceso a un empleo digno y compatible con los cuidados; sobrecarga mental y física por asumir en solitario los cuidados y la economía del hogar y procesos administrativos lentos que complican aún más su salida de la pobreza”, indicó Escutia.
Pese a la reducción general del desempleo, la brecha de género persiste, según Cáritas que recordó que en 2025, el paro femenino fue del 11,24% frente al 8,76% de los hombres, y las mujeres siguieron cobrando un 16% menos. A ello se suma la alta parcialidad involuntaria (las mujeres representan el 72% de los contratos a tiempo parcial), la carga desproporcionada de los cuidados, la segregación laboral (horizontal y vertical), la brecha digital y la alta presencia de mujeres en la economía sumergida, especialmente en empleos como hogar, cuidados o limpieza.
Contenido patrocinado
También te puede interesar