León XIV se reúne con víctimas de abusos en la Iglesia en un encuentro privado
El papa mantiene una reunión de carácter reservado en la Nunciatura mientras asociaciones excluidas reclaman más compromiso, indemnizaciones y cambios legales
El papa León XIV mantuvo este lunes una reunión privada con víctimas de abusos en el seno de la Iglesia católica en la Nunciatura Apostólica de Madrid, en una de las citas más sensibles y simbólicas de su visita oficial a España.
El encuentro, organizado por la Iglesia española y desarrollado bajo estricta confidencialidad, reúne a un grupo de afectados que podrán trasladar directamente al Pontífice sus experiencias y demandas. Antes de esta reunión, León XIV recibió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Desde el Vaticano ya se había avanzado que la cita tendría carácter reservado y que únicamente se ofrecerían detalles posteriores si así lo permitían las circunstancias y la voluntad de los participantes.
El papa habla de una “plaga” y una “herida abierta”
Horas antes del encuentro, León XIV realizó su primera referencia pública durante esta visita a la crisis de los abusos dentro de la Iglesia. Durante un discurso ante los obispos españoles, el pontífice defendió la necesidad de actuar con “escucha, verdad, justicia y reparación” hacia quienes sufrieron daños por parte de personas llamadas a protegerlos, incluidos miembros del clero.
El papa definió esta realidad como una “plaga” y reiteró que la Iglesia debe acompañar a las víctimas. Además, durante su viaje a España ya había reconocido ante los periodistas que los abusos constituyen una “herida abierta” para la institución.
Malestar entre asociaciones que quedaron fuera
La reunión no ha estado exenta de controversia. Varias asociaciones de víctimas que no participarán en el encuentro han mostrado públicamente su malestar por haber sido excluidas de la convocatoria.
Representantes de colectivos como la Asociación Nacional Infancia Robada, Justice Initiative España o AVA se concentraron ante la Nunciatura para reclamar una mayor implicación de la Iglesia en los procesos de reparación y reconocimiento.
Las organizaciones piden medidas como atención psicológica especializada de por vida, reconocimiento jurídico pleno, apoyo social y educativo e indemnizaciones acordes al daño sufrido.
Entre las voces más críticas figura Juan Cuatrecasas, que considera que algunas víctimas han quedado fuera de un proceso que debería ser más amplio y representativo.
Los colectivos también reclaman avances más ambiciosos en materia de reparación y cuestionan la eficacia de algunos mecanismos impulsados hasta ahora por la Iglesia española. Aun así, varias asociaciones han valorado positivamente que un grupo de afectados pueda trasladar directamente al Papa sus testimonios y reivindicaciones.
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