Julio Iglesias cree “insólito” no disponer de la denuncia

La defensa pide a la Fiscalía una copia, ya que el artista es “el único interesado que no la conoce”

El cantante Julio Iglesias, en una imagen de archivo.
El cantante Julio Iglesias, en una imagen de archivo. | Europa Press

Julio Iglesias solicitó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que le remitiera la denuncia presentada en su contra por presuntas agresiones sexuales a dos exempleadas de su servicio doméstico. En un escrito conocido por Europa Press, su defensa calificó de “insólito” que el artista no disponga de una copia y habló de una “paradoja” al ser “el único interesado que no la conoce”, algo que consideró contrario al “ordenamiento jurídico constitucional”.

El letrado defendió que existe un “indudable interés legítimo” en conocer la denuncia, en la que una empleada del hogar y una fisioterapeuta relatan tocamientos, insultos y humillaciones durante su jornada laboral, en un contexto de control y acoso continuado.

La Fiscalía rechazó la personación de Iglesias en las diligencias de investigación preprocesales. La defensa sostuvo que debería permitirse su personación para “dilucidar la ausencia de jurisdicción de la Audiencia Nacional” y alegó la “necesidad de defensa y alegación” ante la difusión pública de la denuncia. El abogado pidió también el archivo del procedimiento por “la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos”.

El cantante publicó un mensaje en Instagram en el que negó las acusaciones y las calificó de “absolutamente falsas”. Afirmó que le causan “una gran tristeza”, aseguró que “nunca había sentido tanta maldad” y dijo que aún le quedan “fuerzas” para que se conozca “toda la verdad” y para defender su “dignidad ante un agravio tan grave”.

Según una investigación de elDiario.es y Univisión Noticias, una de las exempleadas denunció presiones para mantener relaciones sexuales con el artista y habló de penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Los hechos, según dos de las mujeres, ocurrieron en 2021, cuando la más joven tenía 22 años, en residencias situadas en República Dominicana y Bahamas.

Una de las denunciantes afirmó: “Me usaba casi todas las noches” y añadió: “Me sentía como un objeto, como una esclava”. La investigación señaló que los testimonios resultaron “consistentes y estables” y se apoyaron en pruebas documentales como mensajes, registros de llamadas e informes médicos, además de describir “condiciones de aislamiento de las mujeres”, conflictos laborales y una estructura jerárquica marcada dentro del servicio doméstico.

Los trabajos periodísticos apuntan a que los hechos se produjeron durante décadas en distintas propiedades del cantante. También señalan que parte del personal conocía la situación y que existía un sistema interno de control sobre las trabajadoras.

Contenido patrocinado

stats