El infarto se repite en el 25% de personas antes de dos años

Cardiólogos abogan por mantener el seguimiento tras un infarto y reforzar la prevención secundaria

Dos cardiólogos durante la colocación de un stent a un paciente tras sufrir un infarto.
Dos cardiólogos durante la colocación de un stent a un paciente tras sufrir un infarto. | Atlántico

El presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), el doctor Andrés Íñiguez, destacó que “después de un primer evento cardiovascular, el riesgo de sufrir un nuevo episodio no desaparece, por lo que es fundamental mantener un seguimiento” y reforzar la prevención secundaria. El objetivo es asegurar el adecuado control de los factores de riesgo “y actuar de forma precoz cuando sea necesario”, indicó, tras lo que señaló que “debe entenderse como un proceso continuo y compartido, en el que el paciente cuente con el apoyo de los profesionales sanitarios y con las herramientas necesarias para cuidar de su salud cardiovascular”.

En este sentido, y durante la celebración en el Senado de una jornada organizada por la propia FEC y la Sociedad Española de Cardiología (SEC) -con la colaboración de la compañía farmacéutica Novartis-, señaló la intención de “avanzar”, para lo que es necesario “mejorar la coordinación asistencial y tener la certeza de que las medidas de prevención se mantengan y sean efectivas en el tiempo”. Es requerible “una atención coordinada y continuada, por lo que es esencial reforzar la colaboración entre Atención Primaria y Cardiología para garantizar un seguimiento adecuado y actuar de forma precoz”, indicó, por su parte, el presidente de la sociedad científica, el doctor Ignacio Fernández-Lozano, que añadió que “la 'Estrategia en Salud Cardiovascular' del Sistema Nacional de Salud (SNS) ofrece una hoja de ruta clara” al respecto.

Acelerar el plan

No obstante, señaló que es pertinente acelerar este plan, “especialmente en la implantación de circuitos asistenciales coordinados y en el refuerzo de la prevención. Asimismo, debemos avanzar hacia modelos de atención más homogéneos en todo el territorio, compartiendo buenas prácticas y estableciendo objetivos comunes que permitan reducir desigualdades y garantizar una prevención secundaria de calidad para todos los pacientes, independientemente de la comunidad autónoma en la que vivan”, explicó. Así, con motivo de la celebración, el 29 de septiembre, del Día Mundial del Corazón, los expertos que participaron en el evento identificaron a la prevención secundaria como uno de los principales retos de la salud cardiovascular.

Por ello, durante la sesión se realizaron mediciones de riesgo cardiovascular a los senadores a través de un dispositivo móvil con el objetivo de poner de relieve la importancia de conocer y controlar los principales factores de riesgo. Además, como contexto, se expuso que más de 1,59 millones de personas fallecieron en 2023 en Europa por enfermedades cardiovasculares, según los últimos datos disponibles en Eurostat. En España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó de que se produjeron en 2025 más de 113.000 muertes por esta causa, siendo responsables estas patologías de más del 25 por ciento del total de defunciones. Al respecto, manifestaron que uno de cada cuatro pacientes que tuvo un infarto de miocardio experimenta otro en los dos años siguientes, mientras que las personas con antecedentes de ictus o ataque isquémico transitorio presentan un riesgo acumulado cercano al 13 por ciento de tener nuevos eventos en los cinco años posteriores.

Explicaron que tras un primer evento, pueden persistir factores como el colesterol LDL elevado, la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo o una adherencia insuficiente al tratamiento, lo cuales pueden coexistir y potenciarse entre sí, configurando un riesgo cardiovascular residual que requiere una actuación continuada.

Para avanzar en el seguimiento de estas condiciones clínicas, destacaron, además de la estrategia española, el “Safe Hearts Plan”, aprobado por la Comisión Europea en diciembre de 2025 y que articula sus actuaciones en torno a tres grandes pilares: prevención; detección precoz y cribado, y tratamiento y atención. Junto a ello, incorpora medidas transversales orientadas a reducir las desigualdades e impulsar la investigación y la innovación.

Colaboración

“España y Europa han dado pasos importantes para situar la salud cardiovascular entre sus prioridades”, sostuvo, al hilo, la presidenta de Novartis España, Amaya Echevarría, quien agregó que “el reto ahora es transformar esas estrategias en avances reales para las personas, especialmente para quienes siguen expuestos a un riesgo elevado tras un primer evento cardiovascular”. Por último, y “para lograrlo”, manifestó que “es fundamental reforzar la colaboración”.

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