Dos grados de calentamiento disparan el impacto del fuego
Masas arbóreas más jóvenes reducirán la capacidad de los bosques como sumideros de gases
Un reciente estudio científico -”El cambio climático incrementará las perturbaciones forestales en Europa a lo largo del siglo”, publicado en Science- alerta de que los bosques europeos podrían enfrentar un aumento histórico de perturbaciones durante el siglo XXI, incluso si se logra limitar el calentamiento global. Incendios, tormentas y plagas de insectos se volverían más frecuentes e intensos, con graves repercusiones para la biodiversidad, la producción de madera y la capacidad de los bosques de absorber dióxido de carbono, un servicio vital para frenar el cambio climático.
Para comprender cómo podrían evolucionar los bosques europeos, los científicos combinaron datos satelitales de alta resolución del programa Landsat con modelos que integran variables climáticas, crecimiento forestal y la interacción entre distintos tipos de perturbaciones. Este enfoque permitió simular distintos escenarios de cambio climático y proyectar la extensión y frecuencia de daños forestales a lo largo del siglo XXI.
Los resultados muestran un panorama preocupante. Incluso limitando el calentamiento a 2 °C respecto a niveles preindustriales, el área de bosque afectada anualmente podría aumentar alrededor de un 20%, pasando de unas 180.000 a más de 216.000 hectáreas. En escenarios con altas emisiones de gases de efecto invernadero, la superficie perturbada podría superar las 370.000 hectáreas al año, más del doble que en las últimas décadas.
Agentes
Entre los factores de riesgo, los incendios forestales aparecen como los más sensibles al cambio climático, especialmente en el sur de Europa. Las temperaturas más altas y la mayor sequedad prolongan la temporada de fuego y elevan su intensidad. Además, plagas como los escarabajos descortezadores proliferan con mayor rapidez en climas cálidos y secos, provocando mortandades masivas de árboles. Las tormentas intensas seguirán afectando principalmente a los bosques del centro y norte del continente.
El estudio también muestra que el impacto no será uniforme. Europa occidental y meridional podrían experimentar los mayores aumentos de perturbaciones, mientras que en el norte se prevén cambios más moderados, aunque podrían aparecer nuevas zonas de riesgo.
Sumideros
Más allá de la pérdida directa de árboles, los autores advierten que estas perturbaciones transformarán la estructura de los bosques. La mayor frecuencia de incendios, plagas y tormentas favorecerá bosques más jóvenes y reducirá la proporción de masas maduras. Esto tendría efectos negativos sobre la biodiversidad y disminuiría la capacidad de los bosques de capturar carbono, poniendo en riesgo su papel como sumideros de gases de efecto invernadero.
Expertos abogan por una gestión más “adaptativa”
La investigación, publicada esta semana en la revista Science, está liderada por Marc Grünig, de la Technical University of Munich y del Swiss Tropical and Public Health Institute, junto a Werner Rammer y Christoph Senf. Participaron también expertos del European Forest Institute y del Potsdam Institute for Climate Impact Research (PIK).
Los autores subrayan que la combinación de “mitigación climática” y “gestión forestal adaptativa” será esencial para reducir estos riesgos.
Limitar las emisiones de gases de efecto invernadero ayudará a frenar el aumento de perturbaciones, mientras que estrategias de manejo como diversificación de especies, planificación de la recuperación tras perturbaciones y prevención de incendios y plagas fortalecerán la resiliencia de los bosques europeos frente a los impactos del cambio climático.
“En el futuro, es probable que los bosques de Europa absorban menos carbono”, dice Christopher Reyer, científico de PIK y coautor del estudio.
“Si los bosques absorben menos carbono, o potencialmente incluso liberan más del que absorben, esto aumenta la presión sobre otros sectores como el transporte y la agricultura para reducir sus emisiones más rápidamente. Al mismo tiempo, la gestión forestal debe centrarse más fuertemente en la construcción de bosques resilientes”, apunta.
Según el estudio, los bosques del sur y oeste de Europa se verán particularmente afectados y experimentarán los cambios más fuertes en la perturbación forestal. Se prevé, dicen los expertos, que el norte de Europa se vea menos afectado en general, aunque es probable que surjan allí focos de futuros daños en las masas forestales.
Contenido patrocinado
También te puede interesar