El eclipse del siglo que cruzará Galicia

Desde los eclipses de 1905 y 1912 la Luna no había vuelto a tapar el Sol. El de la tarde del 12 de agosto será el único que veremos en suelo gallego hasta el próximo siglo

Dos jóvenes prueban las gafas que se deberán utilizar para ver el eclipse.
Dos jóvenes prueban las gafas que se deberán utilizar para ver el eclipse. | EP

Decenas de miles de personas procedentes de todos los rincones del planeta escogieron Galicia para asistir a uno de los fenómenos astronómicos más llamativos que se pueden observar. El Sol y la Luna se mueven en un recorrido aparente a la vista del observador desde la Tierra por una franja de cielo que discurre de Este a Oeste y que se conoce como la eclíptica. En esa línea es en la que se producen los eclipses. A diferencia de los eclipses lunares, que son observables desde cualquier lugar de la Tierra en el que sea de noche, los de Sol solo son visibles desde áreas muy reducidas del planeta, que varían en cada uno de los eclipses que se suceden a lo largo de los años. En el siglo XX hubo dos eclipses totales en España: el primero en 1905. El último, el día 17 de abril de 1912. Fue un eclipse híbrido, anular y solo total en una estrechísima franja que recorrió en Galicia nada más que la provincia de Ourense entrando por Oímbra y saliendo por Valdeorras.

En aquel eclipse que se produjo dos días después del hundimiento del Titanic, El astrofísico vigués Manuel Vázquez Abeledo, que centró gran parte de su carrera como investigador en el estudio del Sol en el Instituto de Astrofísica de Canarias publicó en 2025 el libro “Eclipses solares en España” en el que recoge detalles sobre cómo fue la observación del eclipse de 1912 en la provincia de Ourense. En concreto, relata cómo se instaló en O Barco de Valdeorras, la expedición liderada por el astrónomo José Sola y Comás, en la margen derecha del Sil. La ocultación total fue muy efímera y según cuenta Sola y Comás, “Para el público en general ha sido una decepción. Para los astrónomos ha sido uno de los eclipses más importantes que se han estudiado”. El libro recoge también el testimonio de observadores aficionados, como Manuel Núñez, entonces registrador de la propiedad de Verín o los profesores de Verín y O Barco, Ricardo Rivados y Tomás Martínez. Todos ellos señalaron la fugacidad de un eclipse no llegó a cubrir totalmente el Sol en los lugares en los que se encontraban observándolo. Tomás Martínez dejó anotado que en O Barco que “La sombra lunar dejó una pequeñísima parte de la fotosfera solar. El paisaje en ese momento se presentó triste y macilento y el frío era bastante intenso. Las gallinas buscaban su albergue y una que vi y tenía sus polluelos los cobijó debajo de sus alas”.

El eclipse del próximo miércoles volverá a pasar por O Barco de Valdeorras. Pero en esta ocasión no será una “totalidad instantánea” como dejó escrito Comas y Solá, en referencia al corto tiempo que la Luna ocultó al Sol en abril de 1912 sino que se prolongará durante un minuto y tres segundos en uno de los municipios ourensanos con más tiempo de total ocultación, solo superado por sus vecinos orientales de Carballeda de Valdeorras (1 minuto y 7 segundos) y Rubiá (1 minuto 8 segundos). En el Concello de Rubiá se alargará otros cuatro segundos más. El resto de los municipios de la provincia en los que será visible en su totalidad son los de Vilamartín (59 segundos), A Rúa (54), Petín (51), O Bolo (45) Larouco (44), A Veiga (42), San Xoán de Río (38), Trives (37), Manzaneda (31) y en Castro Caldelas, A Teixeira y Viana do Bolo se podrá ver el eclipse total solo en una parte de su territorio. El resto de los municipios de la provincia tendrán una ocultación de más del 99,40 por ciento en el peor de los casos. En la capital será del 99,88.

Mapa del Instituto Geográfico Nacional que destaca la “franja de totalidad”, que es la zona donde se ve el eclipse total y el porcentaje de ocultación en el resto de la península.
Mapa del Instituto Geográfico Nacional que destaca la “franja de totalidad”, que es la zona donde se ve el eclipse total y el porcentaje de ocultación en el resto de la península. | Instituto Geográfico Nacional.

“La Asociación Astronómica de Ourense (AAO) organizará una actividad de observación del eclipse en el Parque Botánico de Montealegre”, confirma Antonio Álvarez, presidente de esta asociación que ya tiene veinte años de trayectoria y fue la promotora de la construcción del Observatorio Astronómico de As Corgas, en Taboadela, un centro desde el que realizan observaciones e investigaciones sobre el cielo profundo y de estrellas dobles/variables. Ourense cuenta con otros dos observatorios astronómicos: el del Campus y el de AstroTrevinca. Sin embargo, como comenta el presidente de la AOO, para la observación de un eclipse no se requiere de una instalación especial, sino de un espacio abierto con un amplio horizonte “en este caso hacia el Oeste, ya que el eclipse empezará a visibilizarse poco después de las siete y media y durará hasta casi la puesta del Sol”.

Las dos catedráticas de Astronomía y Astrofísica gallegas, Minia Manteiga y Ana Ulla observarán el eclipse desde el Faro de Mera en Oleiros, donde participarán en un programa especial que emitirá TVG. Ana Ulla destaca el importante flujo de personas que ha movilizado este eclipse en Galicia y en el resto de las zonas en las que será total, poniendo de relieve el peso cada vez mayor del astroturismo, sobre todo en la Galicia y la España más vaciadas. “De aí que sexa tan importante protexer esos espacios da contaminación lumínica, porque o ceo é un recurso turístico cada vez máis valioso”.

“A astronomía ten cada vez máis seguidores en Galicia”, señala la profesora Ulla, “algo que se pode constatar polo gran número de asociación que existen, en Vigo, Pontevedra, Santiago, A Coruña, Ourense, os observatorios que foron construidos nas últimas décadas e o interese que existe por crear novos destinos starlight, nos que se desenvolven actividades que vinculan turismo e astronomía, porque o astroturismo non é un producto competidor con outras modalidades turísticas, senón ó contrario, un complemento”.

Tanto Antonio Álvarez como Ana Ulla subrayaron la importancia de realizar una observación segura del eclipse: comprobar con antelación el lugar de observación, para tener la certeza de que la orientación del mirador ofrece una buena perspectiva y cómodo estacionamiento si se va en coche. Asegurarse de que no existen restricciones de acceso y de que no va a estar saturado de público y, lo que es más importante disponer de gafas específicas para la observación directa al Sol con certificación ISO 12312-2:2015, mirando por lapsos cortos de menos de un minuto o utilizar métodos indirectos de observación como una caja estenopeica. El riesgo para los ojos por utilizar medios caseros o mirar directamente pueden ser irreversibles.

El eclipse ha sido un buen pretexto para organizar, no solo actividades de observación, sino también otro tipo de eventos como espectáculos y conciertos. Viña Costeira tiene programada para ese día una edición especial de su “Noche de las Perseidas”, que comenzará a media tarde en Pazo de Toubes, con música en directo, cata de vinos, gastronomía y otras actividades que se compaginarán con la observación guiada del eclipse y se prolongará para hacer su ya tradicional seguimiento de la lluvia de meteoritos de agosto.

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