La crisis alimentaria afecta a unas 50 millones de personas

La infancia sufre desproporcionadamente el impacto sobre salud, nutrición, educación y protección

Un grupo de personas reclaman comida desesperadamente en la Franja de Gaza.
Un grupo de personas reclaman comida desesperadamente en la Franja de Gaza. | Europa Press

La sequía creciente y la inseguridad alimentaria sitúan a millones de niños y niñas de Oriente Próximo y Afganistán en una situación de riesgo extremo, según el informe “La infancia al borde del abismo” de World Vision. Cerca de 50 millones de personas afrontan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda y la infancia sufre de forma desproporcionada el impacto sobre la salud, la nutrición, la educación y la protección.

World Vision describe una crisis múltiple en la que el cambio climático, los conflictos y la pobreza se refuerzan entre sí. “Esta es una crisis superpuesta a otra crisis” y “los niños soportan la carga más pesada”, afirma Eleanor Monbiot, líder regional para Oriente Medio y Europa del Este. La organización señala que la falta de alimentos obliga a las familias a tomar decisiones extremas, aumenta el desplazamiento forzado y agrava las tensiones sociales, por lo que reclama respuestas humanitarias y de adaptación climática urgentes y coordinadas.

En Afganistán, casi 400.000 personas, entre ellas muchos niños y niñas, sufren desplazamientos a comienzos de 2025, lo que interrumpe el acceso a alimentos, agua potable y atención sanitaria básica. World Vision indica que las sequías y las inundaciones empeoran la alimentación infantil y que, en muchos hogares, mujeres y madres comen en último lugar.

En Irak, el país vive una de sus peores sequías en décadas, con más de un millón de personas desplazadas, incluidas 168.000 por crisis climáticas. La organización apunta a elevados niveles de angustia psicológica en la infancia, con ansiedad y tristeza vinculadas al cambio climático. En Siria, más de 14 millones de personas necesitan apoyo para su seguridad alimentaria, con desnutrición materna e infantil en niveles de emergencia, especialmente en el norte.

En Jordania, cerca del 75% de los refugiados sirios afronta inseguridad alimentaria, y los niños sufren con mayor intensidad el calor extremo, la sequía y la escasez de agua, con impacto directo en la asistencia escolar y el bienestar emocional. En Cisjordania, los menores afrontan mayores riesgos para la salud por el calor extremo y la falta de agua, incluidas enfermedades respiratorias, agravadas por restricciones de movimiento y carencias de infraestructuras.

Ante este escenario, World Vision pide a donantes y gobiernos un aumento urgente de la financiación para la adaptación climática y defiende que la acción climática priorice a la infancia, su educación, su salud y su bienestar.

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