El 85% de jóvenes menores de 29 años no se independiza por la vivienda
La tasa de independencia juvenil cae a su nivel más bajo desde que hay registros, con un 14,5%
El 85,5% de jóvenes entre 16 y 29 años en España no se independizaron, cifra que supone un récord histórico, según se desprende del Observatorio de Emancipación de 2025, elaborado por el Consejo de la Juventud de España (CJE). Es decir, un total de 6,3 millones de jóvenes siguen en casa de sus padres, sobre todo por el “obstáculo” que supone el acceso a la vivienda.
En concreto, revela que la tasa de emancipación juvenil en España cayó a su nivel más bajo desde que hay registros, con un 14,5% de los jóvenes que logró independizarse en el 2025, lo que supone 48.513 menos viviendo fuera del hogar familiar que un año antes. Además, destaca que la edad estimada para poder independizarse alcanza ya los 30,2 años, superando el umbral estadístico de la juventud.
Por tramos, entre los 16 y los 24 años se independizaron el 4,5%, 216.959 personas. Mientras, entre los 25 y 29, lo han hecho el 33,1%, 853.159 jóvenes. En total, el número total de los que vivieron fuera del hogar alcanza 1.070.119.
En este sentido, expone que, aunque el mercado laboral juvenil mostró mejoras, estas no fueron suficientes para compensar el encarecimiento de la vivienda. El salario mediano de la juventud asalariada creció un 1,7% interanual y el paro juvenil cayó hasta el 17,2%, su nivel más bajo desde antes de la Gran Recesión.
Acceso a la vivienda
Sin embargo, identifica como el “principal obstáculo” para los jóvenes el acceso a la vivienda. El precio medio del alquiler alcanza los 1.176 euros mensuales, una cifra que equivale al 98,7% del salario medio de una persona joven.
En esta misma línea, el precio medio de la vivienda libre llegó a 223.000 euros, un 13,1% más que el año anterior. Para afrontar únicamente la entrada de una vivienda, estimada en unos 66.900 euros, una persona joven tendría que ahorrar íntegramente su salario durante casi cinco años. El Consejo de la Juventud de España asegura que esta situación desplaza “cada vez más” el acceso a la vivienda desde el esfuerzo individual hacia la capacidad económica familiar, “consolidando profundas desigualdades de origen entre quienes pueden emanciparse y quienes no”.
En este contexto, el estudio señala que el alquiler es la opción mayoritaria entre quienes logran emanciparse. El 55% de los jóvenes emancipados vive de alquiler y aumenta el número de quienes comparten piso, el 33% del total, mientras que el 19,7% consigue vivir solo.
También advierte de la precariedad laboral y social entre la juventud. Así, revela que el 33% de los jóvenes ocupados trabaja a tiempo parcial, una situación que afecta especialmente a las mujeres. Además, el 29,3% de la población joven se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025.
Además, el Observatorio apunta que el nivel educativo y el empleo ya no garantizan emancipación ni estabilidad. Aunque el 31,4% de las personas jóvenes cuenta con estudios superiores, la tasa de emancipación entre quienes cursaron educación universitaria alcanza el 20,4%.
La subida de precio del alquiler debilita los ingresos juveniles
El Consejo de la Juventud de España (CJE) señala que la situación actual requiere una intervención pública “sostenida y estructural” que sitúe el acceso a la vivienda como una “prioridad política”. La entidad reclama medidas capaces de ampliar el parque público de vivienda, regular efectivamente el mercado del alquiler y garantizar que las políticas públicas de vivienda respondan a las “necesidades reales” de la juventud.
“El acceso a la vivienda se convirtió en el principal eje de desigualdad entre las personas jóvenes. Hoy, incluso quienes trabajan o logran emanciparse continúan expuestos a situaciones de pobreza y sobreendeudamiento. Ya ni siquiera estamos hablando de que la vivienda dificulte la emancipación, sino que el problema está siendo tan grave hasta el punto de estar empobreciendo a toda una generación”, asegura la presidenta del Consejo de la Juventud de España, Andrea González. El CJE advierte además de que el incremento de los precios del alquiler y de la compra de vivienda está provocando que muchos jóvenes tengan que destinar gran parte de sus ingresos al pago de un hogar.
Esta situación, según la entidad, limita la capacidad de ahorro y condiciona proyectos vitales como formar una familia o desarrollar una carrera profesional con estabilidad. Asimismo, el organismo insiste en que la precariedad laboral y los bajos salarios agravan todavía más las dificultades de acceso a una vivienda digna.
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