Redondela triunfó sobre el monstruo de la Coca y la lluvia
La villa celebró el Corpus Christi, fiesta de Interese Turístico Galego, en una jornada marcada por las alfombras florales y la tradicional Danza de las Espadas con las Penlas y Burras
El centro de Redondela se llenó ayer de vida y color. Los vecinos y visitantes pudieron disfrutar del regreso temporal del terrible monstruo de la Coca, una vuelta que estuvo acompañado del color de las alfombras florares. De este modo, la villa celebró la Fiesta de la Coca, con la que se conmemora el Copus Christi, gracias a la tregua de la lluvia. Por unas horas, los redondelanos revivieron la fiesta tras la muerte del dragón que habitaba San Simón y que sembraba el terror en la villa secuestrando a las doncellas casamenteras. Por este motivo, muchas de las calles de Redondela lucieron alfombras florales, un arte efímero hecho en menos de 24 horas por los vecinos que buscan perpetuar esta tradición.
Al igual que en años anteriores, la celebración empezó con el traslado de la Virgen “A Gabacha”. La imagen dejó su lugar en la iglesia de Vilavella para dirigirse al templo de Santiago de Redondela. En esta ocasión, la lluvia dejó paso al sol para acompañar a la virgen en su procesión por la villa. Durante este recorrido, seguido por los vecinos, la imagen estaba acompañada por la Banda de Música de Redondela, los bailarines de la Danza de las Espadas y las Penlas, que iban con sus respectivas Burras.
“Aunque teníamos miedo de la lluvia, porque podía deslucir las alfombras, al final respetó la fiesta para que los redondelanos puedan disfrutar de su tradición, la Danza de las Espadas con las penlas y Burras, los Cabezudos y todo lo que conlleva. Como siempre digo, esta es nuestra fiesta. Es nuestra tradición”, comentaba Digna Rivas, alcaldesa de Redondela.
La Coca hizo acto de presencia con la llegada del mediodía y, como en otros años, no estaba sola. Junto a ella desfilaron Mordomos, Diañiños, Cabezudos y Gigantes al ritmo del grupo de gaitas Son do Castro. Muchos niños de la villa decidieron seguir la tradición de fingir ser “devorados” para conocer sus entrañas mientras que otros lucharon para “domar” a la Coca.
El acto central fue la Danza de las Espadas, que junto a las Penlas y sus Burras, la virgen “A Gabacha”, y los niños que harán este año la comunión hicieron su recorrido sobre las alfombras para danzar en los puntos emblemáticos de la villa. Los jóvenes, que representan a los que antaño dieron muerte a la Coca, bailaron engalanados de blanco (y su característico fajín de color) para celebrar la muerte del monstruo. Una danza repleta de movimientos precisos que formaron formas geométricas repletas de décadas de tradición llenaron lugares como la Plaza de la Constitución.
Las Penlas, acompañadas de las Burras, también bailaron a su lado. De esta forma, las Burras acompañaron las figuras de los bailarines con una danza espiral con las Penlas, que representan el rol de ángeles sobre sus hombros. De esta forma, Redondela despidió los actos más tradicionales de la Fiesta de la Coca, que volverán a salir a la calle este domingo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar