Las cámaras del casco vello detectan 2.500 coches diarios

El sistema para el control de tráfico instalado por el Concello de Redondela registró un total de 50.979 vehículos en 20 días, detectando 9.247 matrículas diferentes

Una de las imágenes capturadas por las cámaras, que muestra un coche circulando por el casco vello.
Una de las imágenes capturadas por las cámaras, que muestra un coche circulando por el casco vello.

El Concello de Redondela trabaja en la reorganización del tráfico en el casco histórico de la villa para hacer de esta una zona más accesible y segura. Para ello, el Concello instaló cámaras de control de tráfico, a las que tienen acceso los cuerpos y fuerzas de seguridad, que identifican las matrículas de los vehículos para verificar que solo circulan los que están autorizados. En los primeros veinte días de funcionamiento se registraron casi 51.000 vehículos (50.979), lo que hace una media de 2.500 coches al día. Para una gestión más eficiente de la circulación, las cámaras están situadas en los puntos del casco vello que recomendó el estudio de la Policía Local: plaza de la Constitución, calle Prata, calle Pai Crespo y Campo das Redes.

Entre todos los coches que circularon por esta zona restringida en el plazo de veinte días se detectaron 9.247 matrículas diferentes. La cifra es muy superior al volumen de residentes estimado en el casco histórico y desde el Concello advierten que “este elevado volumen de tráfico resulta incompatible con la conservación del patrimonio y la seguridad de la vecindad y los peatones”.

El acceso está permitido para los residentes y propietarios de inmuebles en el casco histórico. Del mismo modo, pueden circular los vehículos de servicios públicos y de emergencias, así como las operaciones de carga y descarga. Ahora las cámaras están funcionando en pruebas, pero previamente a su entrada oficial en funcionamiento, se informará a la ciudadanía.

La restricción del tráfico en esta zona busca mejorar la calidad de vida y la seguridad de todos los vecinos, fomentar la sostenibilidad y preservar el patrimonio histórico. De hecho, las restricciones de tráfico comenzaron ya en 2012, pero hasta ahora el sistema presentaba muchas deficiencias. Los incumplimientos de las limitaciones en el casco histórico son muy frecuentes, lo que supone un grave perjuicio para el patrimonio y una inseguridad para los peatones. Desde el Concello señalan que este nuevo sistema evitará que las personas no residentes circulen por el casco histórico, lo que reducirá de forma muy significativa el tráfico, ayudarán a prevenir el estacionamiento indebido y a que las calles sean más seguras. Los dispositivos tendrán también un efecto disuasorio ante actos incívicos que ocasionan molestias a los residentes. En el caso de áreas delicadas, las cámaras ayudarán a protegerlas y, si se registra algún problema, la ayuda llegará antes al estar conectadas con la policía.

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