El atrio de la iglesia, un tendedero para peregrinos
Los vecinos piden medidas al Concello de Redondela para evitar que el muro se utilice para tender ropa
El uso del muro perimetral del atrio de la iglesia de Santiago de Redondela como tendedero por parte de los peregrinos generó indignación entre los vecinos de la zona, que consideran que esta práctica ofrece una imagen poco apropiada de uno de los enclaves patrimoniales de la villa. Pantalones, camisetas, ropa interior y otras prendas aparecen estos días colgadas de la estructura, una situación que los residentes atribuyen a peregrinos que atraviesan el centro urbano durante su recorrido por el Camino de Santiago. La situación fue trasladada al Concello de Redondela por vecinos que reclaman que se revise este uso del espacio público y se adopten, si corresponde, las medidas necesarias para evitar que vuelva a repetirse.
Uno de los residentes que dio visibilidad a la situación es Jaci Rivera, quien aseguró haber comunicado el problema a través de la Línea Verde y directamente al Concello. Según explica, habría enviado la incidencia “dos veces” a la plataforma municipal, pero ambas comunicaciones fueron dadas por solucionadas “sin ningún tipo de explicación”. “Cerrar una incidencia sin solucionarla es, sin duda, una forma bastante eficiente de hacer que desaparezca del listado”, critica Rivera en una publicación difundida a través de las redes sociales, en la que reclama también una explicación por parte de la administración local.
El vecino asegura además que trasladó directamente el asunto al correo electrónico del Concello, sin recibir respuesta. “Poco más puedo hacer por mi parte”, lamenta, antes de ironizar con que solo le queda esperar a que “algún día aparezca por arte de magia la solución”.
Más allá de la molestia que genera entre los residentes, su aviso pone el foco en la imagen que proyecta este espacio, integrado en el entorno histórico de la iglesia de Santiago y situado en una zona de paso habitual para vecinos y peregrinos.
En su escrito dirigido al Concello, Rivera considera que utilizar el muro para tender ropa “desmerece la imagen del conjunto histórico” y resulta poco compatible con la “conservación y dignificación de un enclave de especial valor cultural”. La petición pasa ahora por conocer si esta práctica está contemplada en la normativa municipal y, en caso contrario, qué medidas pueden adoptarse.
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