La última concesión del papa a Pontevedra: el Año Jubilar 2026
El Vaticano otorgó ese privilegio al Santuario de las Apariciones, conocido como la 'Fátima Española' y escondido en el casco histórico, donde en 1925 se le apareció la Virgen a Sor Lucía
El Casco Histórico de Pontevedra esconde una casa antigua de dos plantas cuyas paredes guardan una historia de fe: la aparición de la Virgen María a Sor Lucía dos Santos, la pastora de Fátima, el 10 de diciembre de 1925. Esta efeméride, de la que se cumplirá un siglo este año, fue el motivo que llevó al Vaticano a conceder el Año Jubilar 2026 a Pontevedra el pasado 12 de abril.
La casa se conoce popularmente como Santuario de las Apariciones, aunque su nombre oficial es la Casa del Inmaculado Corazón de María, pertenece a la parroquia de la Basílica de Santa María y está regentada por tres religiosas de la orden argentina hermanas Servidoras del Señor y la Virgen de Matará. Las tres mujeres cuidan las estancias y reciben a los peregrinos que ya empiezan a llegar en grupos procedentes de todas partes del mundo. “Recibimos muchos estadounidenses y polacos. Son los extranjeros que más nos visitan, pero estamos teniendo muchas peticiones de Brasil, Italia, Portugal y de todas partes de España”, explica una de las hermanas.
El párroco de Santa María y responsable pastoral de la Casa, Javier Porro, explica que “hay muchos grupos de todo el mundo que están deseando venir el año que viene, pero el templo tiene limitaciones con un máximo de 120 personas en la capilla mayor, por lo que tenemos que hacerlo en grupos pequeños”. Javier Porro también confirma que todavía queda mucho por preparar, pero las administraciones locales y provinciales ya mostraron su apoyo.
Respecto al fallecimiento del Papa Francisco, Javier Porro expresó que “es cierto que es una pérdida, pero hay que dar gracias a Dios por su generosidad y cercanía. Ha querido poner a Jesucristo en el centro de la Iglesia".
El mensaje pontevedrés
El Jubileo comenzará el 10 de diciembre y finalizará el mismo día de 2026. Para poder ganarlo es necesario confesarse, comulgar y rezar en este pequeño santuario.
La casa consta de dos pisos y un patio exterior. En el bajo está la capilla más pequeña con un aforo para unas 60 personas y en el segundo andar es donde se encuentraba la antigua celda de Sor Lucía, donde vivió cinco años como monja Dorotea y en la que tuvo lugar la aparición mariana. En ella, la Virgen encomendó a la religiosa para que se hiciera eco de su mensaje en el que se incluye que quien desee la sanación o reparación debe de rezar en la Casa los cinco primeros sábados de cada mes.
Actualmente, este espacio se sometió a una reforma en la que se instaló la capilla mayor presidida por la imagen de Fátima, un lienzo con la aparición de la Virgen a Sor Lucía, y el altar de Tui, sobre el que tuvo lugar la segunda aparición de la Santísima Trinidad a la religiosa en 1.929. Completa el conjunto arquitectónico una estancia donde se celebran diversos actos socioculturales e incluso acogidas de peregrinos, “cuando no hay sitio o llueve”, y un patio exterior en cuyo muro está incrustada la imagen del Niño Jesús y una placa que indica la fecha de la aparición de Fátima en Pontevedra.
Las obras tuvieron un coste de 900.000 euros y se sufragaron gracias a la Conferencia Episcopal, propietaria del inmueble, y donaciones voluntarias mediante un crowdfunding en el que también participaron laicos evitando que la casa entrase en la ruina.
Sin embargo, la concesión jubilar por parte de la Santa Sede vuelve a situar a esta pequeña ‘Fátima Española’ como un lugar de peregrinación humilde. La organización busca voluntarios que deseen colaborar contactando a través de la web www.casadelinmaculadocorazon.es. Las religiosas, mientras, reciben a los visitantes sin importar su creencia.
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