La provincia cierra el verano con un 35% más de accidentes de tráfico
Registró 438 siniestros durante julio y agosto, frente a los 325 de media de años anteriores, y cuatro fallecidos
La provincia de Pontevedra registró cuatro fallecidos en accidentes de tráfico durante los meses de julio y agosto, una cifra que se mantiene en la media de los últimos años, pese a que el número total de siniestros en vías interurbanas aumentó de forma notable.
Según la Subdelegación del Gobierno y Tráfico, el periodo estival se cerró con 438 accidentes, frente a los 325 de media de los ejercicios anteriores, lo que supone un incremento de casi un 35% de la siniestralidad. No obstante, las colisiones fueron menos graves, puesto que los accidentes con víctimas descendieron hasta los 166, frente a los 200 habituales.
El dato más positivo, según el subdelegado del Gobierno, Abel Losada, es que “tras varios meses muy malos se cortó la cifra de fallecimientos entre personas usuarias vulnerables; tanto de peatones como de motociclistas”. Con todo, en lo que va de año, fallecieron 12 usuarios vulnerables (9 peatones y 3 motoristas) en la provincia de Pontevedra y hubo 7 fallecidos más con respecto a 2025 en las carreteras. El propio subdelegado del Gobierno reconoció que se trata de cifras “francamente malas”.
Concretamente, los siniestros mortales del verano se produjeron en la PO-510, en O Porriño, en una colisión frontal entre dos turismos provocando el fallecimiento de dos personas de 68 y 62 años y otras cuatro personas resultaron heridas. El 5 de agosto, en la PO-301 (Vilagarcía de Arousa) otra colisión frontal entre turismos se saldó con el fallecimiento de un hombre de 39 años. Y el 24 de agosto, en la PO-400, a la altura de As Neves, otro accidente se saldó con el fallecimiento del conductor, un hombre de 55 años.
Por lo tanto, según Tráfico, la tipología de accidente de este verano en la provincia es la de una colisión frontal con un conductor varón y en carretera convencional.
En cuando al balance de los controles, la Guardia Civil realizó durante julio y agosto un total de 33.220 test de alcoholemia, de los que el 3,6% arrojaron un resultado positivo con más del 80% de las denuncias correspondientes a hombres entre los 45 y los 54 años. No obstante, especialmente durante el mes de agosto, los agentes detectaron también una presencia relevante de positivos entre jóvenes de 15 a 24 años.
Además, Tráfico realizó 615 pruebas de drogas, con una tasa de positivos cercana al 44%, lo que supone una bajada de seis puntos con respecto al verano pasado. Este infractor tipo sigue siendo en su mayoría varón y de mediana edad.
El balance de los controles especiales de la Comandancia de Pontevedra también refleja un incremento del 14% en las denuncias relacionadas con la circulación de vehículos con neumáticos en mal estado.
La parte positiva es que cada vez son menos los conductores que no utilizan los dispositivos de seguridad obligatorios como el cinto, casco o sistema de retención infantil, se detectan menos infracciones en los adelantamientos y también por uso del teléfono móvil, según la jefa provincial de Tráfico, Paula Yubero.
Para la Subdelegación del Gobierno estos datos reflejan una mayor concienciación de los conductores, pero apela a la prudencia.
Más de 10.300 multas por exceso de velocidad
Los agentes de la Dirección General de Tráfico (DGT) realizaron 10.306 sanciones por exceso de velocidad en el total de la provincia durante los dos meses de verano, un 6,7% más con respecto al mismo periodo anterior.
Estas multas se recogieron tanto a través de los radares fijos y móviles, como de los propios controles específicos realizados en fechas y tramos señalados de concentración de siniestros.
Según las estadísticas de la DGT, la velocidad inadecuada está presente en dos de cada diez accidentes mortales en la provincia.
Las reducciones a 60 km/h en la A-55, “una medida para bajar su siniestralidad”
Las nuevas limitaciones de velocidad introducidas este verano en la A-55, entre Vigo y Tui, se deben a las medidas previstas por parte de Tráfico para reducir la siniestralidad de una de las vías más peligrosas de la península.
La colocación de señales de limitación a 60 km/h y otra de reducción a 100, en un tramo que anteriormente se situaba en 120 km/h en una autovía estatal, se suman a los seis radares para, según el subdelegado del Gobierno, bajar el número de accidentes en sus puntos negros. El resultado lleva, por el momento, a un ligero descenso de la siniestralidad en las últimas semanas. De hecho, no se produjo ninguno grave en verano, si bien, será preciso evaluar la medida más a largo plazo para calibrar su efectividad, especialmente durante los próximos meses de invierno.
Con todo, desde la Subdedelegación del Gobierno mantienen que son los técnicos del Ministerio de Transportes quienes decidirán “las mejores medidas a tomar”.
Tal y como señaló este periódico, la bajada desde el alto de Puxeiros hacia O Porriño, una de las zonas más complejas de esta vía de alta capacidad, concentra en pocos kilómetros diferentes límites que oscilan entre los 60 y los 100 kilómetros por hora, señales de obras, curvas peligrosas y varios radares, actualmente en activo.
Según los últimos datos de la DGT, la autovía A-55 entre Vigo y O Porriño acumula cerca de 3.000 accidentes en la última década, con un saldo aproximado de 2.000 heridos y 10 fallecidos. Así, esta vía concentró, durante ese periodo, casi el 30% de todos los accidentes de tráfico de la provincia.
Asimismo, Tráfico advierte que los controles de velocidad continuarán realizándose en la A-55.
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