Los primeros pasos de Ada

El centro de Atención Integral de Amencer en Pontevedra cuenta con el primer exoesqueleto pediátrico del mundo, que pone de pie a pequeños con parálisis cerebral y patologías afines

Ada durante una sesión con el exoesqueleto pediátrico acompañada de Pablo García
Ada durante una sesión con el exoesqueleto pediátrico acompañada de Pablo García | I.L./D.P.

Ada tiene 10 años, una parálisis cerebral de nacimiento y muchas ganas de explorar el mundo. Es una de los tres menores que utilizan el primer exoesqueleto pediátrico Atlas 2030, una herramienta robótica única que llegó al servicio de Rehabilitación de Amencer en Lourizán (Pontevedra), gracias a una donación anónima.

Ada vive en Vilanova de Arousa y acude una vez a la semana a este centro, "la casa de los superhéroes". Nada más llegar se le ilumina la cara porque, como indica su madre Jessica "le encanta estar con otros niños. Es una cotilla". Pablo García, fisioterapeuta y coordinador del servicio de rehabilitación, coloca a la pequeña en el exoesqueleto, con un ajuste milimétrico, puesto que el dispositivo robótico consta de ocho motores en cadera, rodillas y tobillos. "Es una herramienta más, no hace milagros, pero por el momento vamos consiguiendo cosillas", afirma Pablo.

El mayor logro para Ada es ponerse de pie gracias a este exoesqueleto. Los primeros diez minutos, la pequeña camina de forma asistida y la siguiente media hora lo hace sola, mientras el dispositivo mide los pasos. La media de cada rehabilitación, son 240 pasos, un logro enorme para Ada. 

"Le encanta ir a la canasta y mezclarse con los otros niños", asegura Pablo, y añade que para ella el mero hecho de ponerse erguida supone “un chute de autoestima y de autonomía". Y Ada no lo disimula con una sonrisa mientras sigue las indicaciones de Pablo, aunque es ella la que decido a dónde ir porque camina por todo el espacio del área de rehabilitación. 

Esta pequeña de Vilanova tiene una educación combinada, ya que asiste dos días a la semana al centro de Amencer-Aspace en Vilagarcía y los otros tres a un colegio de educación ordinaria. Según su madre, la adaptación es buena y le encanta explorar, algo que se percibe durante los 40 minutos de sesión con el exoesqueleto, en la que no faltan canciones y risas con Pablo y los demás terapeutas.

Este robot, creado por Marsi Bionics, necesita de un aprendizaje específico para poder ser utilizado correctamente como herramienta terapéutica. Por ello, 7 profesionales de la asociación Amencer asistieron a un curso intensivo de un mes en Madrid antes de la llegada del exoesqueleto a Pontevedra en octubre del pasado año.

Además de para caminar, el exoesqueleto ayuda "a nivel digestivo y a respiratorio porque permite que se expandan los pulmones, y también a nivel del habla, porque fomenta más la comunicación", afirma Pablo. Este fisioterapeuta, vocacional, forma parte de un equipo integral formado por terapeutas ocupacionales, logopedas, pedagogos y fisioterapeutas.

Sin embargo, Pablo explica que este robot no es apto para todos los niños con problemas neurológicos, por lo que es necesario hacer una valoración previa. Un trabajo que realizan de forma gratuita en Amencer.

Usuarios 

El Centro de Rehabilitación de Lourizán atiende en la actualidad a 38 usuarios, de los cuales 33 son menores. Además del exoesqueleto tienen otros dispositivos tecnológicos de vanguardia como gafas de realidad virtual. "Cada caso es diferente y cada instrucción se basa en los gustos de los niños", afirma Pablo. Por ello, los terapeutas combinan, en ocasiones, estimulación con vibraciones para relajar la musculatura en una máquina específica para ello que también emplea con Ada para obtener mejores resultados con el exoesqueleto.

Tras finalizar la sesión con el robot, este facilita los resultados y los terapeutas anotan posibles incidencias que hayan podido influir en la sesión. Porque cada jornada en este centro es diferente y cada día, un reto.

Una piscina pionera en las instalaciones de Vigo

El Centro de Amencer en Vigo tiene la única piscina de la ciudad "que reúne todos los requisitos indispensables para las terapias acuáticas por sus intalaciones. Está a 32 grados y tiene silla anfibia" según Cristina Iglesias, coordinadora del centro de Atención Integral de Vigo y responsable del servicio de rehabilitación externa. 

Este lugar, que también cuenta con robótica pionera, atiende a 90 usuarios, tanto menores como adultos, de Vigo, Bembibre, Nigrán, Baiona, Pontevedra e incluso de Ourense. Sin embargo, Cristina afirma que "aún no hemos alcanzado nuestro máximo de pacientes porque tenemos capacidad para entre 100 y 120 personas". 

La responsable de rehabilitación de este centro explica que no solo se atiende a personas con parálisis cerebral, sino a todo tipo de necesidades neurológicas e incluso adultos que hayan sufrido un ictus, con una previa valoración. En el servicio de rehabilitación de Vigo trabajan 10 profesionales y, aseguran, no hay límite de edad "para cualquier persona que tenga discapacidad".

"Atendemos a una persona con Síndrome de Stickler"

Cristina Iglesias explica que en el Centro Integral de Rehabilitación de Amencer en Vigo atienden a un amplio abanico de población. "Tenemos a personas son síndrome de Rett, muy invalidante, enfermedades metabólicas, casos de niños prematuros…"

Actualmente, el equipo de terapeutas atiende a niños desde los 8 meses hasta adultos de 67 años, inclusive personas con síndrome de Down, aunque la paciente más joven que atendieron en Vigo tenía solo 21 días. 

El caso más llamativo por su rareza es el de un usuario con el síndrome de Stickler, una enfermedad que solo afecta a un centenar de personas en España, "y uno de ellas, la atendemos aquí", explica Cristina.

Tanto el Centro de Atención Integral de Vigo como el de Pontevedra de Amencer, tienen las puertas abiertas para recibir a todas aquellas personas y sus familias que lo necesiten.

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