Pontevedra pide a la Xunta redefinir el PIA con los vecinos
El pleno municipal aprueba que el ente autonómico y Lores escuchen las demandas de los afectados, precios justos para las expropiaciones y la mínima afectación de propiedades
El pleno municipal de Pontevedra aprobó con los votos favorables del PSOE y PP y la abstención del BNG, la redefinición del Plan de Interés Autonómico (PIA) en San Amaro, que incluye la construcción de 2.040 viviendas en unas 21 hectáreas. Este proyecto urbanístico, el más importante de los últimos años en la Boa Vila, incluirá también la expropiación de 131 fincas y 13 viviendas. Una treintena de esos afectados estuvieron presentes durante toda la sesión.
Socialistas y populares piden que el alcalde pontevedrés, Miguel Anxo Fernández Lores, se reúna con los vecinos, al igual que la conselleira de Vivenda, María Martínez Allegue, así como el pago de un “precio justo” por las expropiaciones, y que se estudie con los afectados los límites del ámbito de actuación para posibles correcciones que no afecten a viviendas. Además, el mismo punto pide una transición progresiva entre los edificios de mayor altura y las zonas de vivienda unifamiliar ya existentes para evitar un fuerte contraste urbanístico.
Para los propietarios de las casas, residencias de primera ocupación, el pleno de Pontevedra dio luz verde a que la Xunta les ofrezca una vivienda de dimensiones similares y libre de protección social.
El portavoz socialista, Iván Puentes, explicó a la corporación todo el argumentario, al que se añadió la enmienda del PP en la que pide una modificación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).
Puentes explicó que la tramitación se hizo sin contar con los vecinos afectados y salió a exposición pública el pasado mes de marzo sin comunicación previa a muchos de ellos.
El edil de Urbanismo, Alberto Oubiña, reiteró varias veces el apoyo del gobierno local a los vecinos asegurando que respaldará sus “reivindicacións xustas”, pero ello no debe frenar el proyecto. El portavoz nacionalista defendió la abstención del BNG calificando al proyecto residencial de “fundamental” para Pontevedra y recordó a los dos grupos de la oposición que la delimitación urbanística del ámbito fue apoyada por unanimidad.
Debate tenso y una reunión prevista con técnicos del IGVS
El debate por la afectación del nuevo barrio residencial de San Amaro fue interrumpido en varias ocasiones por los afectados que asistieron al pleno. Uno de ellos llegó a llamar a Lores “delincuente”, cuando el líder del PP lo responsabilizó como último culpable al reunirse con la Xunta y todavía no haberlo hecho con los vecinos. A este respecto, Alberto Oubiña reconoció que “non se lles escoitou ben e non se lles informou adecuadamente”, si bien es el ente autonómico el que tiene la última competencia tras ser declarado PIA.
El popular Domínguez y el socialista Puentes generaron aplausos en varias ocasiones, aunque ambos grupos también recibieron críticas. “Todos somos responsables porque todos apoyamos el proyecto”, afirmó Domínguez.
Puentes puso el foco en que el único objetivo de la moción era trasladar las preocupaciones de los vecinos al pleno e incluso acusó de “negocio inmobiliario” el plan. El portavoz socialista también recordó que todas sus iniciativas sobre vivienda, incluida la petición de Pontevedra como zona tensionada, no se llevaron a cabo, “o que sí se está facendo en A Coruña, Santiago ou Vigo”, añadió.
Los tres grupos sí están de acuerdo en no paralizar el PIA, sino en retrasarlo hasta escuchar a los vecinos.
Encuentro
Los afectados por las expropiaciones se reunirán con técnicos del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) este viernes 22 de mayo en la sede de la Xunta. Por el momento, no hay confirmación de la asistencia de la conselleira María Martínez Allegue.
Contenido patrocinado
También te puede interesar