Pontevedra lleva 20 años de espera por sus infraestructuras
Cuestiones de tramitación, financiación o de impacto ambiental retrasan el final de obras de calado como el nuevo hospital, la cirvunvalación de la ciudad o el enlace norte a la AP-9
Pontevedra lleva casi dos décadas esperando el final de grandes infraestructuras estratégicas y necesarias para la ciudad y área metropolitana debido, mayoritariamente, a cuestiones de tramitación, financiación o de impacto medioambiental y con responsablidad compartida entre Concello, Xunta, Diputación y Estado.
La mayor demanda 'histórica' y que está más avanzada es la ampliación del hospital, el Gran Montecelo, que será centro de referencia del área sanitaria Pontevedra y O Salnés, de la que dependen 300.000 personas. El nuevo complejo sanitario contará con los servicios de los que carecen los pontevedreses y que les obliga a trasladarse a Vigo: Radioterapia, Medicina Nuclear y UCI Pediátrica. El proyecto se inició en 2005 pasando por varios gobiernos de la Xunta hasta que llegó la adjudicación definitiva en 2021 con el pontevedrés Alfonso Rueda como titular y de la mano de tres empresas constructoras. Si bien, el plazo inicial de apertura estaba previsto para 2024, desde la gerencia del área sanitaria admiten que su puesta en funcionamiento podría retrasarse hasta 2026, previa finalización completa del edificio el próximo verano y tras su equipamiento, que se prevé "puntero". Por todo ello, el coste total asciende a 300 millones de euros.
En materia de infraestructuras viales, el mayor retraso se desbloqueó esta semana con la cesión por parte de Transportes de un tramo de la N-550 al Concello. Esto permitirá avanzar a la Xunta en la ejecución de la conocida como variante de Alba, la construcción de una vía alternativa a las carreteras de Vilagarcía (PO-531) y Santiago (N-550), para descongestionar el tráfico y mejorar la seguridad en el acceso a la ciudad y al campus universitario.
Otra infraestructura con solera es la circunvalación de Pontevedra, la A-57. El proyecto se gestó en el año 2005. El Ministerio de Transportes finalizó el primer tramo entre Vilalboa y Marcón (Pontevedra), de 6 kilómetros, pero faltan las otras dos fases para completar los 21 kilómetros de vía hasta Curro incluyendo la conexión con la AP-9. Pero el Gobierno no ha dado plazos de un proyecto reformulado hasta en tres ocasiones.
Además, las obras de remodelación del enlace de Pontevedra Norte en el km 129 de la autopista AP-9, que permitirán mejorar el tráfico, fueron paralizadas hace un par de meses por el Gobierno central debido a problemas en el terreno y sin concretar fechas de finalización.
A todo ello se le suman los 17 años de retraso del dragado del río Lérez, con propuestas sin acuerdo entre Xunta y Estado, pero con repercusión en el calado del puerto deportivo y las capturas de las mariscadoras.
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