La PO-308 registra una media de dos accidentes por semana
La carretera de Pontevedra a Sanxenxo por la costa lidera la siniestralidad vial en la comarca con 200 colisiones en el último año, en un tramo que alcanza los 20.000 vehículos diarios
La carretera PO-308 registró en el último lustro una media de 200 accidentes al año, según datos de la Policía Local de Poio, lo que supone unos dos accidentes semanales.
Según el balance policial, las cifras de accidentes en dicha vía, de titularidad autonómica, permanecen estables con un pico en el 2023, donde se produjeron 223 siniestros, a un descenso el pasado año en 200, pero con una veintena de heridos graves.
La primera víctima mortal en lo que va de año es la pontevedresa Jésica F., que fue atropellada en la acera tras una colisión múltiple en Areas (Sanxenxo). A pesar de que oficialmente no trascendieron las causas del accidente, el atropello de peatones y ciclistas en la vía es uno de los más habituales, según la Policía y estadísticas de la DGT.
La PO-308 es una carretera con un tránsito diario medio de 20.000 vehículos, según datos de la Xunta; atraviesa Poio y su velocidad máxima permitida no debe superar los 70 kilómetros por hora, aunque en la mayoría de tramos está prohibido superar los 50. Además, se trata de una vía ciclista que, a pesar de estar debidamente señalizada, existen zonas en las que el arcén es mínimo, con el consiguiente peligro. Así, el tramo más peligroso se encuentra entre A Seara y Areas, que incluye los núcleos muy transitados de San Juan y San Salvador de Poio y Combarro.
Debido a ello, el Concello de Poio inició un plan municipal para mejorar la seguridad y visibilidad con la activación progresiva de ‘pasos de peatones inteligentes’. Según explica el regidor, Ángel Moldes, “estos dispositivos incorporan sensores que activan luces LED en las señales verticales cuando detectan la presencia de peatones en las cercanías. Además, intensifican la iluminación sobre el paso de cebra mientras las personas cruzan, facilitando que los conductores puedan verlas con mayor claridad, especialmente durante la noche o en condiciones meteorológicas adversas”.
El alcalde poioense recuerda que en las obras que actualmente están desarrollando en convenio con la Xunta en la Avenida da Barca ya están contempladas estas actuaciones y la colocación de badenes reductores de velocidad.
Por parte del Concello de Sanxenxo se incrementará la vigilancia policial durante el verano en colaboración con Tráfico y también cuentan con señalización vertical de advertencia de peatones y pasos elevados en los puntos kilométricos más conflictivos.
Ambos municipios llaman a la responsabilidad en una vía donde conviven vehículos y peatones.
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