María José Rosal: “No me imaginaba que podía tener un cáncer con 39 años”
María José Rosal defiende como paciente de cáncer de mama que “no podemos elegir el diagnóstico pero sí decidir sobre el proceso”
A María José Rosal le diagnosticaron cáncer de mama con 39 años y una niña pequeña a su cargo. Residente en Sanxenxo, en ese momento su vida se paró. “No me imaginaba que podía tener un cáncer con esa edad porque me hacía controles todos los años desde los 18 años. En una autoexploración me noté el pecho un poco más duro, así que fui a la revisión y ahí me lo detectaron. Se cogió todo a tiempo. Me operaron dos veces, pero no hay metástasis”, explica la joven.
María José es una de las pacientes que hoy explicará su testimonio en la sede provincial de la AECC, dentro del proyecto de la entidad para avanzar hacia una atención más humana e integral del cáncer.
Ella, psicóloga, iba a iniciar las prácticas de su segundo grado, Criminología y tuvo que hacer un alto en el camino. “Mis conocimientos me ayudaron a llevar mejor mi enfermedad, pero yo no soy ninguna superheroína, ni nadie lo es. Desde el primer momento en el que me diagnosticaron pensé qué podía hacer. En ese momento desconocía la enfermedad y todo. Una cosa es lo que ves en Internet, que asusta, y otra es que te vayas a estudios y a cosas fiables”, afirma. Por ello, María José hace un llamamiento a que las personas que están pasando por ese trance confíen en los profesionales. En su caso, asegura que la comunicación con los médicos fue fundamental.
Ella también contó con una red de apoyo, además del asesoramiento de la AECC, y, como persona disciplinada que es, siguió a rajatabla los ejercicios, a pesar del dolor, así como unas pautas de alimentación. Por eso defiende que todas las personas que reciben este diagnóstico deben de tener la mejor información posible.
Actualmente, María José finalizó la quimioterapia, un proceso que califica de “muy duro”, especialmente en el aspecto psicológico. “Acabé el tratamiento pero continuaré con un tratamiento hormonal durante 10 años. Había momentos en los que la quimio me arrastraba pero ahí también están las personas que te acompañan”.
La sanxenxina explica sobre el proyecto de la AECC que “la humanización no es solo un espacio en el que las personas son atendidas, si no que son escuchadas y reconocidas como protagonistas”. “Fíjate que, a pesar de ser psicóloga, cuando el médico me ofreció la consulta psicológica dije sí a todo. Por eso es importante tener un espacio para ello. Lo que quiero para mí lo quiero para las demás”.
Tras este proceso de la enfermedad, ya en su recta final, María José está llena de proyectos que pronto espera comenzar en Sanxenxo. Para ella el cáncer fue un bache en su vida, cuyo testimonio espera que sirva para mejorar el sistema. Y recuerda que los sanitarios también deben ser cuidados para proporcionar la mejor atención.
Contenido patrocinado
También te puede interesar