Leopoldo, zahorí: “hay 11 manantiales que darían agua a Pontevedra”

Leopoldo Leiro (Sanxenxo) tiene 87 años y recorre toda la provincia buscando aguas subterráneas con un péndulo

Leopoldo Leiro López muestra uno de los péndulos que lleva en el bolsillo.
Leopoldo Leiro López muestra uno de los péndulos que lleva en el bolsillo. | I.L.

Leopoldo Leiro López nació en Portonovo (Sanxenxo) tiene 87 años y lleva casi 60 buscando aguas subterráneas para perforar basándose en el método zahorí: usando un péndulo metálico, una botella y la ‘magia’ de la radiestesia.

Todo comenzó cuando se convirtió en concejal de Sanxenxo por la UCD a finales de los años 70. Leopoldo era el responsable de agua y alcantarillado, además de regentar una tienda de electrodomésticos. “Entonces no había agua de la traída municipal, así que la tomamos de un río a través de un depósito elevado, pero un año ese río se secó del todo y tuvimos que buscar una solución. Entonces, nos comentaron que había un fraile en Caldas de Reis que se dedicaba a buscar aguas subterráneas”, explica Leopoldo, quien a pesar del excepticismo inicial decidió llamarlo ante el grave problema.

Sin embargo, el sanxenxino y los técnicos quedaron asombrados al ver que el fraile caldense encontró agua bajo “unha toxeira que parecía completamente seca”, dando vueltas con unas varillas.

Tras comprobar con las máquinas que salía agua, Leopoldo fue de nuevo junto al fraile para que le explicara la técnica. “Me dijo que el ser buscador de aguas ocultas no se puede enseñar y me remitió a Barcelona donde conseguí el libro ‘Alumbramiento de aguas ocultas y búsqueda de minerales. Radiestesia’, un péndulo metálico y una botellita pequeña”, explica Leopoldo con una memoria y elocuencia envidiables.

El sanxenxino hizo los deberes y comenzó a buscar manantiales subterráneos en el municipio del Salnés sin éxito. “En año y medio el péndulo no se movía. Pensé en dejarlo, pero hice una prueba alrededor de la Fuente de Fontoria de Sanxenxo y empezó a moverse, así que estaba claro que el punto principal para detectar aguas subterráneas es una fuente próxima”.

Al finalizar su etapa como concejal, Leopoldo pasó un tiempo viviendo en Canarias, donde puso en práctica el método que había aprendido del fraile siempre con buenos resultados.

Sin embargo, este zahorí, tal y como se define, comenzó a hacer un trabajo exhaustivo de búsqueda de corrientes subterráneas estos dos últimos años, coincidiendo con la aparición de sequías y una alerta por primera vez, durante todo el verano en Pontevedra. Leopoldo recorre desde entonces toda la provincia con su péndulo y anota en mapas todos los puntos donde se encuentran los posibles manantiales para poder perforar.

El zahorí sanxenxino muestra hallazgos sorprendentes. “Hay 11 manantiales que darían agua a Pontevedra procedentes del Monte Acibal”, explica como alternativa para ganar agua en la capital provincial. Según Leopoldo estas corrientes subterráneas tienen mucha agua que podría canalizarse hacia el depósito regular con una tubería “de una forma fácil y con poco dinero”. El estudio de Leopoldo es tan pormenorizado que recoge la existencia de una corriente subterránea a 30 litros por segundo situada bajo la AP-9.

Aprendió la técnica de un fraile de Caldas y anotó en un mapa 14 puntos para perforar en Eiras como una “solución fácil”

Un mapa de Vigo y su área

El área de Vigo tendría también una solución sencilla y sin necesidad de la inversión de un nuevo embalse. Leopoldo tiene en un mapa detallados 14 puntos en torno a Eiras con corrientes a 300 litros por segundo y añade que “en el lago de Zamáns encontré cinco buenos manantiales subterráneos que podrían llevar el agua a 100 litros por segundo hacia el embalse”.

Además, Leopoldo tiene anotados otros 7 manantiales en Nigrán “muy buenos”. Todo ello está documentado en mapas que, afirma, está dispuesto a mostrárselos a los técnicos que lo deseen y acompañarlos a los sitios, porque, al igual que le pasó a él hace medio siglo, entiende el escepticismo.

Lejos de tirar la toalla, Leopoldo sigue buscando puntos de agua. En lo que respecta a otras zonas susceptibles de sequía, afirma que de Soutelo de Montes a Cercedo está encontrando puntos de corrientes que vienen desde O Candán y, por el momento, lleva otros cuatro manantiales en Lalín.

Preguntado por la necesidad de abrir el embalse de Pontillón de Castro, Leopoldo duda por un momento pero afirma: “no creo que lo hagan este año, pero para el que viene seguramente tengan que hacerlo”. El embalse pontevedrés está al 78% de su capacidad, pero para Leopoldo hay soluciones que están bajo nuestros pies.

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