Dormir en la calle a 4 grados

Unas 25 personas pernoctan diariamente en las calles de la ciudad del Lérez, a las que Cruz Roja proporciona bebidas calientes y mantas. La entidad atendió a 200 sin hogar el año pasado

Una de las personas sin techo pernoctando en la Praza da Leña.
Una de las personas sin techo pernoctando en la Praza da Leña. | I.L.

A última hora de la noche, Manuela (nombre ficticio) se acomoda en los soportales de la Praza da Ferrería con sus mantas y mochila. Es una de las 25 personas que, según Cruz Roja, pasan habitualmente la noche en las calles de Pontevedra.

Los escenarios son los soportales en el entorno del Centro Histórico, pero también en otras arterias céntricas de la ciudad como Benito Corbal o algunos cajeros.

La situación, ya de por sí dura, se complica con las gélidas temperaturas de esta semana, que bajaron a los 3 y 4 grados en la Boa Vila. Por ello, desde Cruz Roja intensifican la atención con mantas, bebidas calientes y algunos alimentos dos días por semana a los sintecho con la ayuda de voluntarios.

Algunas de estas personas, como Vicente, llevan pernoctando a la intemperie hace más de una década y, aunque, pasó temporadas en el antiguo albergue de Monte Ponteporreiro “la situación se complicó”, afirma sin más detalle.

Las causas que empujan hacia una situación en la calle son variopintas. Desde Cruz Roja indican que en muchos de los casos se atraviesan varios hechos traumáticos como la muerte de una persona querida, una separación, una pérdida de empleo o un desahucio. Episodios todos ellos que, encadenados en el tiempo, derivan en una situación de alta vulnerabilidad en función de las circunstancias.

Otras personas son consumidores de alcohol que, en algunos casos, desencadenan trastornos psiquiátricos o son una consecuencia de ello, pero cada caso es diferente y no se puede estigmatizar, según la ONG.

De hecho, a pesar del número notable de personas que pernoctan en las calles de la ciudad, apenas son causantes de incidencias, según la Policía Local.

La principal alternativa de pernocta es el actual albergue de Cáritas, situado en Joaquín Costa, con unas instalaciones nuevas para acoger a 40 personas. Sin embargo, los inquilinos deben ser evaluados y derivados por servicios sociales “y no todos cumplen los requisitos y las normas de convivencia”, explican desde la entidad. Actualmente, tampoco hay ninguna cama libre.

Mientras no hay otra solución, una veintena de personas volverán a pasar otra noche pontevedresa en la que el corazón se queda helado en la piedra.

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