"La discriminación puede darse en todos los órdenes jurisdiccionales"

Magistrada de la Red de Igualdad del CGPJ

Publicado: 23 oct 2025 - 02:45 Actualizado: 24 oct 2025 - 13:35

Belén Rubido en la Audiencia Provincial de Pontevedra.
Belén Rubido en la Audiencia Provincial de Pontevedra. | I.L.

Belén Rubido de la Torre (Oviedo, 53 años) atesora 25 años de carrera judicial. Actualmente, es magistrada de la Audiencia Provincial de Pontevedra, fue jueza decana de Pontevedra desde el 2019 hasta este octubre, y ahora es también una de las 30 magistradas que forman parte de la Red de Especialista en Igualdad (REI) del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Uno de los objetivos de la REI es el enjuiciamiento con perspectiva de género. ¿Cuál es la hoja de ruta?

Es una iniciativa muy interesante porque es una de las potentes desigualdades que existen en nuestro Derecho y en nuestra sociedad en general. La diferencia entre el género masculino y femenino, y lo que implica sobre la mujer, la violencia sexual y la violencia vicaria. Uno de los principales cometidos de la REI es la formación de magistrados y magistradas y crear un protocolo en el que se pueda recabar toda la jurisprudencia para tener un soporte y juzgar, así, con perspectiva de género sin prejuicio. Pero es mucho más que eso e incluye a otros colectivos, como la trata de seres humanos. Yo estoy en el grupo de trabajo para investigar y establecer parámetros de discriminación con el colectivo LGTBIQ+. Hay otros grupos como el de antigitanismo. De hecho, ya existe un protocolo que se va a firmar con la Sociedad Gitana de España y el CGPJ, y también con otros colectivos que pudieran estar en situación de vulnerabilidad. Tenemos un grupo para la actualización de la jurisprudencia, que se encarga de marcar en el Centro de Documentación Judicial (Cendoj) aquellas sentencias que tienen un componente o tratan el tema de igualdad o perspectiva de género. Lo que hacemos es un cribado de sentencias que puedan interesar a los jueces y juezas para formarles y para ayudarle en su función jurisdiccional. Se trata de hacer acciones positivas para desde el CGPJ realizar tareas que traten de salvar ese obstáculo que es la desigualdad para los grupos vulnerables, es decir, todas esas personas que pudieran ser discriminadas judicialmente por tener un componente diferenciador.

¿Todavía influyen los prejuicios sobre la orientación sexual o el género a la hora de impartir justicia en las sedes de la provincia?

A nosotros no, pero estamos investigando los crímenes de odio. Estamos recopilando algunas de las sentencias como, por ejemplo, el caso de Samuel Juiz. Revisamos todos esos crímenes en los que hay una desigualdad o estereotipos para darle herramientas a los compañeros que tienen que enjuiciar esos casos y que puedan valorarlo con perspectiva de ese colectivo, que no es que sea más vulnerable, sino que al ser más minoritario suele tener mas dificultades para ser reconocido.

"Los pilares de la REI son la formación de jueces y juezas, la especialización y guías de actuación y protocolos con perspectiva de género"

¿Cómo se trasladará a la Audiencia Provincial y el resto de tribunales?

El mes que viene nos propusieron ir a San Sebastián, al Cendoj, para estudiar los mecanismos de búsqueda para que podamos ser eficaces, ver cómo se organiza la jurisprudencia, poder encontrarla y establecer las vías de actuación, para que los magistrados y jueces puedan tomar conciencia y fijarse en ella.

¿Son comunes los crímenes de odio?

No son tan comunes, pero no por ello son menos importantes. Estuve 10 años en enjuiciamientos sobre la mujer y sexuales, de los que hay miles de casos. Sí que es cierto que hay menos crímenes de odio, y por ello hay que hacer un trabajo de compilación. Necesitamos que también se sepa que el colectivo está amparado. Para las juezas y jueces es muy importante el lenguaje inclusivo y hay un grupo de trabajo propio solo para favorecer eso en la justicia. Nosotros aportamos criterios técnicos para que se pueda mejorar en la administración de justicia, por eso nuestros pilares son la formación, la especialización y guías de actuación y protocolos. La discriminación se puede dar en todos los órdenes jurisdiccionales, desde una reclamación civil, hasta laboral, de la administración publica… Como, por ejemplo, en un contrato de trabajo. Nosotros hacemos un trabajo fundamentalmente de estudio y de formación.

"Tenemos un grupo de trabajo propio solo para favorecer el lenguaje inclusivo"

Los juzgados especializados en violencia sobre la mujer incrementan sus competencias. ¿Hay suficientes medios?

No. Los juzgados especializados en violencia sobre la mujer aumentaron sus competencias entre un 30 y un 40%, y si los juzgados son los mismos, pues no llega. Además, se trata de delitos que son difíciles de investigar y enjuiciar. No es lo mismo, con todos los respetos, investigar un robo que la violencia sexual, porque suelen ser delitos cometidos en la intimidad, para los que hay que buscar muchas corroboraciones periféricas con componentes de investigación del ADN, etc. Cuando estuve de jueza de instrucción en Vigo, el procedimiento que más trabajo me dio fue uno de trata de seres humanos, ya enjuiciado y condenado. Fue complejísimo. Hay que ‘armar’ muy bien la investigación y no solo quedarnos en un club de carretera. Eso debiera de tenerse en cuenta para establecer las competencias nuevas. La clave está en la Instrucción y en los juzgados de la violencia sobre la mujer, porque en números los casos son muchos, pero en complejidad mucho más. Yo siempre he defendido una medida que se hizo en otros territorios. No se puede crear un juzgado exclusivo en cada pueblo de España, eso es ineficaz. Entonces, ¿qué mecanismo establece la ley para establecer juzgados especializados con suficientes medios y una carga de trabajo aceptable? La comarcalización, que es poner un juzgado para ser especializado en violencia sobre la mujer para un grupo de varios. Esto se podría hacer, por ejemplo, en el Salnés. En la provincia, poner uno de la zona norte, otro en la central y otro en el sur. Para nosotros mejorar en medios es importante, pero también en los mecanismos que no revictimicen a la víctima. La comarcalización es también la optimización de esos recursos. También una carga de trabajo adecuada hace que la justicia sea más rápida. A pesar de toda la conciencia que hay sobre el tema, el volumen de trabajo impide a veces la serenidad a los propios operadores jurídicos para tratar con serenidad también a las víctimas.

¿El número de denuncias por violencia de género que se presentan llegan todas a juicio?

No todas, pero una gran mayoría sí. Denunciar es imprescindible y nos frustra mucho a las personas de todas las órdenes disciplinares el hecho de que muchas mujeres se echan atrás. El fenómeno de la retractación está vinculado al ciclo de violencia. Eso no se puede entender si no empatizamos y no nos formamos en perspectiva de género. Creo que hay más denuncias que se retiran por las víctimas que procedimientos que se retiran por falta de pruebas.

"La brecha de género en la judicatura está relacionada con la conciliación familiar, que aún se conjuga en femenino singular"

Otra de las áreas de la REI es la conciliación. ¿Sigue habiendo techo de cristal en la judicatura para las mujeres?

Sí, aunque cada vez menos. Actualmente ya hay más juezas. Yo aprobé en el año 2000 y en mi promoción éramos el 67% de mujeres, pero en las promociones más jóvenes el porcentaje es apabullante. Por eso, uno de los objetivos de la REI es el estudio de las medidas propias dentro de la carrera judicial para fomentar la igualdad al acceso de los puestos de mayor responsabilidad. Ahora hay tres presidentas de audiencias provinciales en Galicia. Eso visualiza que las mujeres empezamos a llegar más. Por ejemplo, cuando vas a un juzgado, de manera subjetiva, aún sigues esperando que te atienda un hombre y, sin embargo, en esta sección de lo Penal somos todas mujeres. Una de las cosas que nosotros estudiamos en la REI es la ‘penalización’ que tiene la maternidad para las mujeres. En el último plan de igualdad detectamos que el 92% de las excedencias para el cuidado de hijos menores o de mayores son de mujeres. La brecha de género está muy conectada con la conciliación familiar, que aún se conjuga en femenino singular. La corresponsabilidad es el pilar de la igualdad.

Finalizó recientemente su cargo como decana de los jueces de Pontevedra, ¿qué balance hace de ello?

Fue de las experiencias más maravillosas que tuve en mi carrera porque fui elegida por mis compañeros y compañeras. Viví una etapa muy dura y bonita, en la que hicimos el traslado de las tres sedes judiciales a la de A Parda y tuvimos que adaptarnos con la pandemia. Respecto a las listas del Imelga, mejoraron con la actual directora aunque sigue habiendo retrasos, pero siempre hay que avanzar para que, con la debida dotación de medios, se pueda salir adelante.

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