Pontevedra
Un día en la piel de un militar de la Brilat
Pontevedra
La Brilat trasladó su material de instrucción, salvamento y vehículos más innovadores desde Vigo a Pontevedra con motivo del 60 aniversario de la creación de la unidad, cuya base General Morillo, en Figueirido, tiene una estrecha vinculación social y económica con la comarca.
La exhibición tuvo lugar en La Alameda durante todo el día de ayer, donde personas de todas las edades pudieron ponerse al volante de vehículos URO Vamtac ST5, actualmente desplegados en la misión de la OTAN en Eslovaquia, ver el funcionamiento de un Obús Ligero y hasta probarse un traje de camuflaje, “que pesa muchísimo más de lo que parece”, afirmaba una de las personas que quiso comprobar el trabajo de los militares. Entre los Vamtac mostrados, construidos en Urovesa, destacó el ATQH, un terminal satélite táctico para las comunicaciones en cualquier circunstancia.
Una de las áreas que generó mayor curiosidad generó fue el campamento simulador de Realidad Virtual, que utiliza el personal militar para algunos entrenamientos. “Nos permite repetir ejercicios tantas veces como sea necesario y adaptarlo a distintos niveles de dificultad”, explica el teniente coronel Roberto Domínguez.
A su lado, otra tienda mostraba a una fila de jóvenes las gafas de visión nocturna “para ver lo que no se percibe a simple vista”, tal y como explica el teniente coronel.
Los más pequeños pudieron ‘jugar’ a detectar objetos metálicos con los detectores Vallom, que se utilizan en el hallazgo de minas antipersonas. Para ellos fue una forma de descubrir un tesoro, mientras que los adultos comprobaron cómo se detectan las minas en zonas de conflicto o postguerra.
Personal de la base militar pontevedresa mostró también el equipo diseñado para el transporte táctico de heridos, un sistema de aislamiento hermético que se usó recientemente en el traslado de personas contagiadas por hantavirus. Allí, estaban los nuevos drones con cámaras térmicas de última generación que se usarán en la Operación Centinela de este verano, para una mayor precisión en la vigilancia contra los incendios.
El campamento sanitario despertó gran interés con el despliegue de un puesto de socorro con el que se presta atención a un batallón de un centenar de soldados en misiones. Los médicos militares simularon una intervención con un torniquete, “un material que no lo usan las ambulancias civiles”, explican.
La jornada terminó con la bajada de la bandera de España, que presidió la jornada en el Monumento al Soldado.
La Brilat recuerda que Defensa convocó 120 plazas de personal militar para Pontevedra con inscripción telemática abierta hasta el 12 de julio a través de la página web del Ministerio. Además, la base prevé abrir su guardería para el próximo mes de septiembre, con cerca de 90 plazas para familias militares y civiles.
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