46 años del incendio que calcinó el Teatro Principal de Pontevedra
Las llamas destrozaron gran parte del edificio el 15 de abril de 1980, pero tras una inversión millonaria logró restaurarse
El Teatro Principal de Pontevedra, centro cultural e histórico de la ciudad, permanecerá cerrado hasta después del verano por la caída de parte del falso techo durante un concierto de la UVigo. El aforo estaba lleno y se produjeron cinco heridos leves.
A pesar de que el suceso generó un importante susto en los pontevedreses, el mayor incidente tuvo lugar hace 46 años, cuando durante la madrugada del 15 de abril de 1980 un incendio destrozó casi por completo el edificio, situado en pleno corazón del Centro Histórico.
Según recogen las crónicas de la época y las memorias del entonces alcalde de Pontevedra, Rivas Fontán, las llamas se iniciaron a las tres de la madrugada y llegaron a alcanzar 15 metros de altura. Además, los cinco bomberos con los que contaba la dotación se vieron sobrepasados, a lo que se sumó la escasez de agua de la traída. Debido a ello, fue necesaria la ayuda de la Escuela Naval de Marín. El incendio terminó devorando todo el interior, salvándose parte de la fachada exterior.
Su reconstrucción superó los 400 millones de pesetas y en ella colaboró, entre otros, la condesa de Fenosa. Las costosas obras finalizaron siete años más tarde, reabriendo de nuevo las puertas en 1987 a lo grande, con la actuación de Montserrat Caballé.
Desde entonces, el Teatro Principal, con más de un siglo de historia, donde Pontevedra estrenó el cinematógrafo, ofreció grandes espectáculos como el ballet de Moscú. Volvió a cerrar en 2022 por obras de restauración y, ahora, vuelve a bajar el telón temporalmente.
Un defecto constructivo
El incidente reciente se debió a un defecto constructivo del edificio de hace cuatro décadas. Así lo confirmó esta semana el edil de Cultura, Demetrio Gómez. “Lo que podemos afirmar es que había un vicio oculto en la construcción del teatro que era imposible de descubrir en una inspección ocular y en ningún tipo de inspección que se hiciera. Solo desmontando estas piezas de escayola podía descubrirse”, aseguró.
Según los informes técnicos, las piezas suspendidas se instalaron sin seguir la técnica tradicional, que requiere envolver los límites con esparto y clavar puntas. La unión de dos materiales distintos con diferente respuesta a los cambios térmicos y de humedad provocó el fallo de esa estructura en un período de cuatro décadas.
Para garantizar la máxima seguridad del público y del personal, el Concello procederá a desmontar absolutamente toda la escayola. Estas piezas tienen una función estética, pero, sobre todo, una función acústica vital para la instalación.
La programación prevista más inmediata, como la Semana Galega de Filosofía, se traslada al Auditorio del Pazo da Cultura, así como el concierto de la Filarmónica.
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