‘As Toxeiras’ revolucionan Pazos de Borbén
En la parroquia de Santa María amigas y vecinas se han juntado para formar la asociación de mujeres rurales As Toxeiras, para dinamizar la vida cultural para todas las edades
Lo que comenzó como una chocolatada vecinal para despedir el año terminó convirtiéndose en As Toxeiras, una nueva asociación de mujeres rurales en Pazos de Borbén. La iniciativa surgió en la parroquia de Santa María de Pazos, dividida en dos barrios, y fue impulsada por un grupo de vecinas ante la ausencia de un colectivo femenino activo en el municipio. El colectivo, impulsado por la vecina Carmen Pereira, nace con el objetivo de dinamizar la vida en el rural, crear espacios de encuentro y ofrecer actividades pensadas tanto para mujeres mayores como para mujeres jóvenes y trabajadoras.
La iniciativa surge ante la ausencia de una asociación de mujeres rurales activa en el municipio desde hace más de dos décadas. “Nunca más se hizo una asociación de mujeres rurales y es una pena, porque el rural está muy abandonado”, lamenta Pereira. Pazos de Borbén es un ayuntamiento extenso en kilómetros, con unos 3.000 habitantes repartidos en distintas parroquias, lo que dificulta el acceso a actividades culturales y sociales.
Actualmente, As Toxeiras cuenta con 68 socias y continúa recorriendo parroquias para presentarse y coordinarse con otros colectivos. “Queremos hablar con las demás asociaciones para no coincidir en cursos, actividades ni horarios”, explica la impulsora, que subraya la importancia de pensar también en la mujer trabajadora. “Las actividades suelen ser para gente jubilada, y queremos hacer algo también para quien trabaja”, añade.
Pereira destaca que muchas mujeres del rural sufren aislamiento o problemas de salud incipientes, lo que repercute en el entorno familiar. “Aquí no tienen las posibilidades que hay en la ciudad: salir, ir al cine o al teatro”, señala. Por eso, la asociación se percibe también como un apoyo para las familias. “Muchos hombres nos dicen: ‘a la mía apúntala y ya le pago yo’”, comenta, resaltando la buena acogida de la iniciativa.
As Toxeiras apuesta de forma clara por el trabajo intergeneracional. La directiva une la experiencia de mujeres mayores con la energía de las más jóvenes. “Nuestra vicepresidenta tiene 24 años y nuestra secretaria 19”, explica Pereira. La recuperación de saberes tradicionales es otro de los pilares del colectivo. El objetivo es transmitir a las generaciones jóvenes cómo se vivía y se trabajaba antes en el rural: desde coser, reciclar o reutilizar materiales, hasta recordar prácticas ya casi desaparecidas. “Queremos enseñar cómo se hacía todo antes, cuando no había lavadora”, afirma Pereira, mencionando actividades como lavar en los lavaderos, ir al molino o sembrar centeno.
Además, la asociación cuenta con una amplia red de conocimientos internos. “Tenemos floristas, costureras, gente que se ofrece a dar cursos gratis y traer el material”, explica, destacando la implicación y solidaridad de las socias.
Solicitan como sede la antigua escuela de barrio
La asociación de mujeres rurales As Toxeiras, creada recientemente en Pazos de Borbén, ha iniciado gestiones con el Concello para lograr la cesión de la antigua escuela del barrio como sede social. El colectivo considera fundamental disponer de un espacio propio para desarrollar sus actividades y consolidar el proyecto.
“Ahora estamos luchando porque queremos la casa, que era la escuela antigua de aquí de nuestro barrio”, explica Pereira, que señala que el edificio permitiría ampliar las opciones de la asociación y dotarla de estabilidad. La solicitud se encuentra pendiente de ser llevada a pleno municipal, a la espera de trámites administrativos.
Actualmente usan estas instalaciones de forma temporal, pero no pueden adecuar el espacio a las necesidades hasta que el pleno municipal certifique la cesión administrativa a la asociación.
Desde As Toxeiras subrayan que la cesión del inmueble permitiría “restaurarlo un poquito y ser nuestra sede”, facilitando la organización de cursos, encuentros y actividades sociales. Pereira destaca que el objetivo es “tener un sitio donde poder reunirnos y trabajar con más posibilidades”, algo especialmente necesario en un ayuntamiento extenso y de marcado carácter rural.
Contenido patrocinado
También te puede interesar