José Teo Andrés
Ya puestos, a por el Mundial
Con mucho tesón y algo de suerte, por la baja de Málaga y Coruña, Vigo, y Valencia se han reenganchado definitivamente al tren del Mundial 2030. Lo más difícil se ha conseguido con esa receta doble, pero queda un mundo por delante y poco tiempo para llegar a puerto. ¿Es posible que Vigo sea finalmente sede?, sí, ¿es probable?, más dudoso por los plazos tan ajustados para una obra espectacular que exige cambiar Tribuna en tiempo récord. Y tercero, ¿es deseable? Aquí voy a navegar a contracorriente y me apunto más al no que al sí. El gasto es brutal para jugar dos partidos que muy bien podrían ser un Haití-Uzbekistán o un Túnez-Ghana en el mejor de los casos. Y dejar como herencia un estadio de 40.000 espectadores muy difícil de llenar, a la vista de las entradas en Balaidos. Incluso en los mejores tiempos -como los actuales- es difícil llegar a 30.000 espectadores. Para el Celta sería un reto muy complicado, salvo que bajara a plomo el precio de los abonos y entradas.
En el anterior Mundial de España, el famoso de 1982 y naranjito, que me cogió de adolescente, jugó Italia tres partidos y se construyó la grada de Río, la única en los últimos cuarenta años hasta la de Marcador. A estas alturas, necesita con urgencia su recambio, probablemente su derribo para reconstruirla desde cero. Para lo que sí valió aquel Mundial, además de ampliar Balaídos, fue para que en un viaje por Italia reconocieran Vigo, por aquello de que había sido sede de su selección finalmente ganadora tras una etapa viguesa patética con tres empates lamentables. Luego llegaría la resurrección de Paolo Rossi y todo cambió.
Vigo ya está en la candidatura de la Federación aunque al final decidirá la FIFA. Así que ya puestos, ¿por qué no ser sede del Mundial?
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último