La mentira ya trabaja a tres turnos

EN LA RED

Las granjas de contenido automatizadas crecen a velocidad industrial y contaminan las fuentes consultadas por buscadores, chatbots y a los editores de la Wikipedia. La consecuencia exige cautela: verificar quién informa resulta tan importante como conocer la noticia.

Publicado: 22 jul 2026 - 12:35
Las granjas de contenido y la fiabilidad informativa.
Las granjas de contenido y la fiabilidad informativa. | Mohamed Nohassi

La falsedad ha montado una fábrica. Produce de noche, publica durante el desayuno y cobra antes de que alguien compruebe la mercancía.

En mayo de 2023, NewsGuard había localizado 49 webs informativas generadas casi enteramente mediante inteligencia artificial. En diciembre ya eran 614. En junio de 2026, su registro alcanzaba 3.749 granjas de contenido en 16 idiomas. La cifra se multiplicó por más de 76 en tres años. En otros entornos esto sería una industria pesada.

El periodista francés Jean-Marc Manach ofrece una radiografía aún más áspera. Tras dos años de investigación, ha identificado 15.000 sitios en francés, cerca de 1.500 en inglés, más de 200 en alemán y unos 130 en español. Según sus pesquisas, más del 75% habría sido creado por menos de 300 editores. Algunos operadores gestionan centenares de dominios y varios han ganado millones explotando Google Discover. Durante el verano de 2025, casi una quinta parte de los mil sitios más recomendados por Discover eran páginas generadas con IA. En tecnología, la proporción alcanzaba el 33% entre las 120 cabeceras más favorecidas. Son datos demolodores, brutales.

Informarse exige mirar el nombre del medio, sus autores, sus fuentes, sus correcciones y su propiedad. Una cabecera fiable deja huellas. La granja deja volumen.

Y de aquellas lluvias estos lodos. Porque ahora le toca a los chatbots. El informe anual de NewsGuard reveló que diez herramientas líderes repitieron afirmaciones falsas sobre asuntos de actualidad en el 35% de las respuestas de agosto de 2025, frente al 18% registrado un año antes. Durante ese periodo, la tasa de preguntas sin respuesta cayó del 31% al 0%. Al 0%. 0 preguntas se quedaron sin contestar. ¿Por qué? Porque las máquinas aprendieron a contestarlo todo antes de aprender a distinguir una redacción de una trinchera propagandística.

La auditoría de mayo de 2026 examinó once sistemas mediante 330 consultas. Los chatbots reprodujeron falsedades en 15 de cada 100 preguntas normales y, cuando intentaron vulnerar sus defensas, respondieron erróneamente el 38,18% de las veces. Lo peor es que diez de los once chatbots repitieron una historia falsa sobre un supuesto ataque iraní contra un centro militar israelí. Ocho citaron alguna vez medios estatales de China, Irán o Rusia. Y esos medios eran falsos y creados ad-hoc para eso precisamente: emitir información falsa.

Informarse exige mirar el nombre del medio, sus autores, sus fuentes, sus correcciones y su propiedad. Una cabecera fiable deja huellas. La granja deja volumen. En esta pelea, el primer golpe sigue siendo elegir bien el periódico.

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