Charo Zarzalejos
El esperpento
El acceso a la vivienda se ha convertido en un auténtico drama que de ninguna de las maneras se va arreglar aún cuando, como quiere Sumar y el Sindicato de Inquilinas, este viernesd se aprueben los dos decretos enviados por esto que se llama Gobierno.
Ha habido ocho años para afrontar el tema, pero de manera un tanto esperpéntica se trata de arreglar cuando la legislatura, por mucho que el Presidente la estire, está ya en estado preagonico. Lo que hemos visto, al margen del drama de la vivienda, es absolutamente esperpéntico.
Lo es ver como los ministros de Sumar, se ponen en estupendos. Sin miramientos critican al PSOE y el PSOE, sin perder la sonrisa -no hay más que ver la rueda de prensa, también esperpéntica, de la ministra de Vivienda y su "cacao"- hace como que no se entera y no sin razón porque si algo tienen claro los socialistas es que hagan lo que hagan o deje. De hacer lo que deben, sus socios de Gobierno no dejarán de serlo.
Es esperpéntico que se solapen dos ruedas de prensa, la de los ministros de Sumar y la del Palacio de La Moncloa y que se acuda al Consejo de Ministros sin ni siquiera tener redactados los decretos con los que el Ejecutivo trata de, entre otras cosas, reunificar, movilizar a una izquierda despistada y descabezada porque se ha dejado jibarizar por Pedro Sánchez.
Es esperpéntico y nada constitucional que la legislatura culmine sin un solo presupuesto,no ya aprobado, ni siquiera presentado. Y digo que ninguno porque el anunciado presupuesto para el próximo año ni está ni se le espera. Pero nada ocurre. Ni una sola voz de la izquierda se escucha con nitidez y cuando alguien susurra algo, es solo eso, un susurro porque se pierde en la incoherencia más absoluta.
Sánchez, con su capacidad para la alquimia política, da sopa con ondas a lo que se llama la izquierda de la izquierda, ósea, extrema izquierda. Este viernes, si salva los muebles en el Congreso, sacará pecho, dejando en el olvido eso de que con el de Presidente no habría un desahucio más en España -ha habido más de 200.000- y ensalzará la gestión del Gobierno de coalición progresista, el único capaz de los españoles no nos veamos inmersos en la más absoluta pobreza. Si por el contrario, las votaciones se pierden, el argumentario está ya escrito: la derecha está con la especulación y en contra de la vida. Y así, seguiremos contemplando una agonía de legislatura esperpéntica, emborrachados de noticias que se solapan una encima de otra, de ocurrencias recurrentes a las que muchos, muchísimos españoles no dan importancia y en eso confía Sánchez para intentar repetir Gobierno. Y siempre, o casi siempre, sonriente porque España va como un cohete.
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