José Teo Andrés
Conxemar, la sede, la feria
Conxemar es el afortunado y exitoso resultado de la unión de un grupo de industrias del congelado de Vigo, que conformaron un grupo empresarial que se extendió por Galicia y toda España. La central de la asociación se encuentra en Vigo y también su feria anual homónima, la más importante de cuantas se celebran en Galicia y una de las importantes a nivel internacional del sector. Y ahí precisamente está la cuestión: su crecimiento continuo conlleva peligros futuros, periódicamente anunciados casi como inevitables por sus responsables. El primero, el traslado de la sede corporativa fuera de Vigo. No es imposible que suceda: el 70 por ciento del negocio ya se encuentra lejos de la costa atlántica y hubo intentos en el pasado más cercano por llevarse el conglomerado a Madrid. De momento, no ha sido así. Y por supuesto, la feria, todo un caramelo, con llenazos en cada edición y que genera un impacto en Vigo de 235 millones de euros, según los datos de la organización. Ifevi no puede competir contra Ifema, el recinto de Madrid, que cuenta a su alrededor con un aplastante dispositivo hotelero y uno de los mayores aeropuertos de Europa, conectado con todo el mundo. Y además, Ifema dispone de mucho más espacio que Ifevi, que en cada edición se encuentra con dificultades para acoger a todos los expositores que quieren mostrarse en Conxemar. El crecimiento supone una buena noticia, pero también una amenaza permanente. Hay sobre la mesa una propuesta para ampliar de nuevo el recinto ferial vigués, pero no será para mañana, si es que se llega a producir. Las amenazas de traslado resuenan edición tras edición y estoy seguro que pasará también dentro de unos días, cuando se abra en el recinto de Peinador, hasta el tope de su capacidad.
Conxemar es una gran marca, pero no se trata de una empresa sino de un conglomerado que ahora dará su apellido al estadio de Balaídos, operación cuando menos doblemente curiosa: porque supondrá la salida de Abanca de su mejor posición publicitaria en Vigo y la llegada en su lugar de una asociación profesional que solo vende el nombre.
Contenido patrocinado
También te puede interesar