PIlar Nos: “El tabaco es el factor ambiental con mayor incidencia en el Crohn”

La jefa de Digestivo del Hospital La Fe destaca el peso de la dieta, la contaminación y el estilo de vida en el aumento del Crohn y la colitis ulcerosa

Pilar Nos.
Pilar Nos.

Pilar Nos es jefa del Servicio de Digestivo del Hospital la Fe de Valencia, que participa en el ciclo “Pontevedra, ¿quién pasa? 6 expertos en salud, 6 meses”, que incluye conferencias dirigidas al público en general y a personal facultativo del Hospital Montecelo.

¿Qué causas prevalecen más en las enfermedades inflamatorias intestinales, la genética o los factores ambientales?

Se trata de enfermedades de regulación del sistema inmune en las que hay una base genética, pero no la clásica, sino lo que subsiste es una predisposición a padecerlas. Se han identificado más de 200 loci, que son determinadas partes de nuestro ADN en fenómenos que regulan toda la información genética, que los sujetos que padecen esta enfermedad tienen mayor carga heredada que los que no. Lo que está cada vez más demostrado es la influencia que tiene el medioambiente en la genética. Influyen los factores dietéticos, de la polución y de lo que comemos. Es una enfermedad que ha aumentando la incidencia a medida que los países se industrializan. En los años 60 y 70 teníamos unas cifras de prevalencia de la enfermedad inflamatoria intestinal cinco veces menor que ahora. En los países occidentales sigue en aumento, pero sobre todo es por las causas ambientales.

¿Existe un rango de edad de mayor incidencia?

El Crohn y la colitis ulcerosa son enfermedades más típicas de gente joven, la mayoría se da entre los 20 y 30 años, y después hay otra que se produce en una edad más tardía hacia los 70.

¿Cuáles son los principales factores asociados?

El tabaco es el factor ambiental con mayor incidencia en la enfermedad de Crohn. La enfermedad inflamatoria intestinal está asociada a alimentos ultraprocesados, a grasas saturadas, azúcares refinados, a la dieta baja en fibra, a los emolientes… Sobre todo porque altera la microbiota. Se sabe que hay un efecto protector de la dieta mediterránea. La industrialización está relacionada con el aumento de la incidencia y se relaciona con factores como la contaminación. Existe una teoría, que es la hipótesis higienista, de que una menor exposición microbiana en la infancia podría alterar la maduración del sistema inmune y favorecer las enfermedades inmunomediadas como la inflamación y la colitis. El estrés, aunque no es una causa directa, sí está relacionado con los brotes, a la vez que el sueño.

¿Cuáles son los tratamientos más efectivos?

Las dos cursan con periodos de exacerbación y remisión. En el caso de Crohn, con la llegada de los fármacos biológicos de finales de los 90 tuvimos un auténtico arsenal médico, como fueron la aparición de los bloqueadores y después con las antiintegrinas, que bloquean la migración de los leucocitos. Recientemente, llegaron otros fármacos rápidos, orales y muy eficaces. Pese a todo, la enfermedad de Crohn no tiene un tratamiento curativo y, en ocasiones, se tiene que llegar a la cirugía.

¿Qué colaboración mantiene con Montecelo?

El Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (Geteccu), del que fui presidenta, tiene aproximadamente mil médicos y enfermeras, que colaboran mucho entre ellos, y más de 80.000 pacientes incluidos. El siguiente presidente fue Manuel Barreiro, por lo que con Galicia tenemos mucha relación y trabajamos muchas investigaciones con Montecelo.

¿Cómo se puede acercar más la medicina al público en general?

La participacion ciudadana es uno de los ejes de la actividad de la enfermedad inflamatoria intestinal certificada en este país. Hay unas 80 entidades y siempre fuimos con ellos con propuestas de ley que tienen que ver con su mejora de vida. Tenemos mucha participación ciudadana y también en los institutos de investigación. Siempre hay una política de participación pública porque no se puede investigar en salud sin contar para la persona para la que investigas. Hemos trabajado mucho con los implicados para que se entienda el impacto de la enfermedad hoy en día. Ese impacto científico, si no alcanza a mejorar una calidad de vida, no es impacto. No solo afecta a los pacientes, también a su entorno familiar y social. Tenemos que tener más relación con las asociaciones de pacientes y con la ciudadanía en general.

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