Javier Otero, de mariscador a influencer por su defensa animal
El arousano logró un premio en los Celebrity Pets Awards y cuenta con 1,5 millones de seguidores en Instagram
Javier Otero (Vilagarcía de Arousa, 1988) nació en una familia humilde de Carril, lo que le obligó a ponerse a trabajar muy pronto. “A los 13 años pescaba buceando y llevaba dinero a casa. Trabajé en el mar hasta los 36 años”, explica. Sin embargo, este carrileño lleva toda su vida con otra pasión: el cuidado y la defensa de los animales a los que aprendió a querer de niño.
Actualmente Javier convive en su granja con nueve cuervos, dos aves rapaces, cuatro ovejas, un cerdo, un caballo y tres perros. La vida con ellos, sus cuidados, recomendaciones y la acogida de otros animales las narra en vídeos que publica a través de su Instagram @anubis.dimitri, con una comunidad de 1,5 millones de seguidores, lo que lo convierte en todo un influencer de un modo de vida. Ello le llevó a recibir esta semana el Premio Pets Influencer de los Celebrity Pets Awards, que reconocen a personas e iniciativas que promueven un vínculo más humano, solidario y responsable con los animales, aunque para Javier el premio es llevar su singular vida, que compagina con su trabajo de buzo profesional.
Su pasión despertó cuando tenía 6 años. “Mi hermano me trajo un pichón de paloma que cayó del nido. Me explicó cómo darle de comer y se me despertó una curiosidad tremenda por los pájaros. Así que a lo largo de estos años, leí, vi documentales, aprendí de otra gente que tiene aves… Me metí mucho en ese mundo”, asegura Javier. “Hace dos años un amigo me animó a hacerme una cuenta de Instagram de Anubis y Dimitri, que eran mi perra loba y mi cuerva, para subir sus historias. Cuando llevaba tres meses se hizo viral un vídeo y, a partir de ahí, empecé a ganar seguidores y hasta el día de hoy”, afirma.
El lema de su proyecto tampoco deja lugar a dudas: “Que la vida te trate como tratas a los animales”.
“Mi propósito vital es crear un refugio para la fauna silvestre”
Este arousano inquieto tiene un objetivo más allá de las redes sociales. “Mi propósito vital por el que sigo es hacer un refugio para ayudar a la fauna silvestre. Me gustaría darle un primer auxilio a los pájaros, es decir, lo que llevo haciendo toda mi vida pero de una forma más oficial y mano a mano con la Xunta”.
Javier confirma que ya tuvo contactos con el ente autonómico y está a vueltas con los trámites para crear una asociación sin ánimo de lucro para ayudar tanto a los animales de granja como salvajes.
Las redes son para Javier solo “un instrumento para poner en valor lo que haces”. La cetrería es otra de sus pasiones y por eso cuenta con un águila y un halcón, cuya relación con ellos atraviesa la pantalla. Gracias a los vídeos, personas de toda España le envían animales. “Este año recuperé 42 gaviotas, veintitantas cornejas, otro tanto de urracas, devolví a su medio un par de arrendajos… Son animales que me llegan”, afirma Javier. El arousano explica que “me trajeron urracas de toda España para tenerlas aquí unas semanas en una voladera y después poder soltarlas. Me da satisfacción ayudar a un pajarillo cuyo destino era la muerte. Recuperé un caballo que estaba desnutrido al que le di una segunda oportunidad. Tengo una oveja que tenía un problema locomotor y ahora es Usain Bolt”.
Javier quiere dejar claro que “yo no soy ni sé más que nadie”, pero tiene una recomendación. “Me gustaría que más gente se inclucrase y que se pusiese de moda el respeto por la fauna silvestre. Que hubiese más talleres y centros de recuperación de fauna. Y que los millonarios invirtieran en ello”.
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