La urgencia del tripartito para la Conta Xeral no convence

No llegó ni a debatirse. La ausencia de ediles del gobierno local, de AV, y el voto negativo del PP frenó el intento del tripartito de imponerla apenas unas horas antes del pleno

La alcaldesa con Xiana Abal y Sagrario Martínez en un pleno.
La alcaldesa con Xiana Abal y Sagrario Martínez en un pleno. | S.R.

El gobierno local de Cangas no consiguió este martes los apoyos necesarios para que el pleno extraordinario aprobara la urgencia de incluir la Conta Xeral de 2025 en el orden del día. Con tres de sus ediles ausentes, el equipo de gobierno no reunió los votos suficientes para sacarla adelante. El PP votó en contra y la portavoz de Alternativa dos Veciños, Victoria Portas, no asistió a la sesión . Había registrado un escrito para justificar su ausencia y pedir la retirada del punto. Al no prosperar la urgencia, las cuentas no se llegaron a debatir.

El punto se había incorporado con menos de 24 horas de margen a una sesión convocada el 29 de octubre exclusivamente para el sorteo de las mesas electorales. La inclusión se comunicó el 2 de noviembre por la tarde, cuando la normativa exige con carácter general al menos dos días hábiles de antelación, salvo urgencia justificada. La oposición cuestionaba que existiera tal urgencia, porque las cuentas no se llevaron al pleno ordinario del viernes 30 de octubre, pues faltaba la certificación de inexistencia de alegaciones. Ese documento ya consta, pero el funcionario que lo firma manifiesta que pone de relieve la falta de medios para poder garantizarlo.

Esa es precisamente una de las críticas de Alternativa dos Veciños. En su escrito, Portas señala que el informe del Registro General del 30 de octubre reconoce que la consulta sobre posibles alegaciones durante la exposición pública, del 16 de septiembre al 1 de octubre, se hizo sin datos de búsqueda suficientes y con las limitaciones del programa informático, con una posible merma significativa de precisión. A su juicio, someter a aprobación una cuenta sobre la que la propia administración admite que no puede garantizar que no hubiera alegaciones vicia el expediente de falta de garantías jurídicas. La edil advertía además de que la urgencia no derivaba de un hecho imprevisto, sino de la propia demora del gobierno, y de que la convocatoria vulneraba el derecho al ejercicio del cargo público recogido en el artículo 23.2 de la Constitución. Solicitaba que el punto se tratase en un pleno ordinario una vez corregidas las deficiencias del registro.

Tras el pleno, el PP denunció un “nuevo atropello” del gobierno municipal. Calificó lo sucedido como “una nueva chapuza administrativa que el gobierno pretendió resolver con un atropello a los procedimientos ordinarios”. En su opinión, primero incumplen los plazos legales, después dejan pasar el pleno ordinario y finalmente pretenden “que toda la corporación asuma las consecuencias de su falta de planificación”.

Los populares se preguntan qué cambió entre el viernes y el lunes para que un asunto que el gobierno no consideró necesario llevar al pleno ordinario se convirtiera de repente en urgente. “La urgencia no puede convertirse en una excusa para compensar la falta de planificación del gobierno ni para menospreciar los procedimientos y el trabajo de los grupos de la oposición”, sostienen. Añaden que no se trata de una urgencia sobrevenida, sino de “las consecuencias de una gestión sin previsión ni rigor”, y recuerdan que ya habían advertido de los retrasos.

El PP precisa que su voto contrario no iba dirigido contra la aprobación de la Conta Xeral, sino contra la forma en que el gobierno pretendía incorporarla al orden del día. Exige que la alcaldesa, Araceli Gestido, explique por qué no la llevó al pleno ordinario y qué circunstancias justificaban tramitarla con urgencia apenas tres días después. "El respeto a los plazos legales, a los procedimientos y a los derechos de los concelleiros no es opcional», afirman.

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