Denuncia que la encerraron en su casa para poner fibra a un vecino

o morrazo

La octogenaria dice que dos operarios de telecomunicaciones le echaron la llave al prohibirles entrar en su propiedad

Concepción delante de la puerta que le cerraron los operarios.
Concepción delante de la puerta que le cerraron los operarios. | S.R.

Concepción Fernández es una vecina de la parroquia de San Adrián de Cobres, en Vilaboa, y a sus 88 años ha vivido algo que todavía cree inverosímil. Ella y su hijo Juan Carlos, que desde noviembre de 2023 está luchando para que se haga justicia. Relata que el día 22 de ese mismo mes su madre le llamó desesperada al comprobar que dos operarios de una empresa de telecomunicaciones que habían acudido a instalarle la fibra a una vivienda del entorno la habían encerrado en su propia casa tras haberles reprochado que entrasen sin permiso en su propiedad para realizar los trabajos. “Le reiteré que al igual que en otras ocasiones no les permitía acceder a mi propiedad hasta que retiraran un tirante que sujeta uno de los postes desde mi terreno hasta el exterior”, contó ante la Guardia Civil de Moaña la octogenaria, y continuó que “después de trasladarle esta prohibición volví al interior del bajo de la casa para continuar barriendo, uno de los operarios me siguió y, tras entrar yo, él cerró la puerta con la llave que tenía puesta en el exterior, dejándome encerrada mientras ellos continuaban con su trabajo”.

Concepción se puso tan nerviosa al comprobar que no podía salir de su vivienda que alertó a su hijo, que en ese momento se encontraba en Marín. Pocos minutos después, se presentó junto con la Policía Local y la Guardia Civil. “Mientras tanto, y después de un buen rato sin saber qué hacer, me percaté de que podía salir por otra puerta que casualmente tenía la llave puesta, fue entonces cuando comprobé que ya habían colocado las escaleras dentro de mi terreno, le volví a pedir que abandonaran el lugar, entonces uno de ellos me retó a que le pegara, asegurando que me estaban grabando,mientras el otro acababa de hacer la instalación”, explica la mujer, asegurando que para cuando llegó Juan Carlos ya habían terminado.

Varapalo de la justicia

Precisamente, que Concepción no aportase testigos es lo que le ha hecho perder la batalla judicial contra esta empresa.“Vamos a recurrir, esto es inaceptable, mi madre es muy mayor y no tenía porqué pasar por esto, esa noche tuve que quedarme a dormir con ella porque la tensión la tenía por las nubes, nadie les dio autorización a esta empresa para entrar en nuestra propiedad a instalar un cableado para dar servicio a un tercero”, defendía Juan Carlos indignado. “Nosotros no nos negamos a que pudieran pasar la línea por nuestra parcela, pero le pusimos como condición que siempre y cuando retirasen el tirante, llamaron en multitud de ocasiones a mi madre para tenderle una trampa y que ella aceptase, pero como no lo consiguieron lo hicieron por la fuerza. Estas empresas hacen lo que quieren, no nos podemos callar", denunció.

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