Adicam: la marea rosa que cumple 25 años al pie del cañón
Fina Acuña fue su fundadora y cuenta con atención gratuita en Cangas, Moaña, Vigo y Pontevedra. “Es un orgullo”, dice su presidenta
“Adicam es lo que es hoy gracias a Fina Acuña Graña”. Un mensaje con el que la presidenta de la Asociación de Diagnosticadas de Cáncer de Mama y Ginecológico (Adicam), Olga Sotelo, al frente desde hace una década, quiere resumir la “satisfacción” de soplar las 25 velas de la entidad en Cangas. Fina fue la semillita, la que se empeñó en ayudar a las mujeres que, como ella, padecían cáncer de mama, y lo hizo hasta su último día (falleció en 2017 con 48 años).
Sin embargo, lo que ella había logrado no debía ser en balde y sus compañeras decidieron coger el testigo para continuar con su proyecto. Y no solo lo han logrado sino que con mucho esfuerzo y compromiso han convertido a Adicam en una de las asociaciones de referencia en Galicia para la atención continuada a las personas diagnosticadas con cáncer, de cualquier tipo pese a que su especialidad es el de mama y ginecológico. Su centro de operaciones permanece en la primera planta del local municipal A Casa da Bola de Cangas, su sede central, pero cuentan con atención a pacientes en Moaña, Vigo y Pontevedra.
“Para mi es un orgullo y una satisfacción poder ayudar,”, afirma Sotelo, al igual que Adicam le ayudó a ella cuando lo precisó. Desde entonces la “necesidad” y el incremento de casos diagnosticados han obligado a la asociación a evolucionar, a crecer y a aumentar su cartera de servicios. Todos gratuitos y enfocados a mejorar la calidad de vida de las enfermas y de los enfermos y de sus familias durante todo el proceso de la enfermedad y también cuando logran salir de ella.
“Al inicio eran tres trabajadoras, ahora son siete: tres psicólogas, tres trabajadoras sociales y una administrativa, un equipo unido compuesto por “personas muy comprometidas” que no dudan en estar al pie del cañón 24 horas si hace falta, “bien presencialmente o a través del teléfono”.
“La atención psicológica es fundamental, y cuando vemos entrar a las personas preocupadas somos incapaces de decirles que no, ya sea mujer, hombre o familiares que a veces tienen tanta necesidad como el afectado”, reconoce la presidenta. Mención especial tiene para el médico Jorge Cameselle, uno más de la familia Adicam que no duda en cambiar sus vacaciones por acudir a la llamada de la marea rosa.
Sotelo agradece la acogida social durante este cuarto de siglo y también el apoyo brindado por administraciones como la Xunta de Galicia, la Diputación o el Concello de Moaña.
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