O Rosal estrena su centro en la renovada plaza do Calvario
A partir de ahora se convierte en el punto clave del municipio tanto en lo social como en lo económico tras una inversión de 1,5 millones por la Diputación y el Concello
“Hoy damos un paso histórico en O Rosal. Con la transformación de la Praza do Calvario no solo cumplimos un gran compromiso, sino que recuperamos el epicentro de nuestra actividad económica, social y de convivencia para las personas. Porque juntos estamos construyendo O Rosal de las personas”. Con estas palabras la alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, inauguraba, o más bien reinauguraba, ayer la céntrica plaza municipal.
El acto contó con la presencia de la presidenta de la Diputación, Carmela Silva; su vicepresidente César Mosquera, el diputado de Mobilidade, Uxío Benítez; la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, y ediles de la corporación vecina; así como representantes del equipo técnico que desarrolló el proyecto, representantes de las asociaciones culturales, sociales y deportivas rosaleiras y del propio vecindario que desfrutará de este nuevo espacio que se convertirá de nuevo en el centro social, administrativo y económico de O Rosal. La Praza do Calvario tiene sus orígenes en el siglo XIX con la “sobreira” (alcornoque) como árbol protagonista, con un valor patrimonial de edificios como la iglesia, de la época medieval, o el Ayuntamiento construido en el siglo XVIII. A la que añadir la historia de los cabaqueiros, que en el nuevo espacio cogen preponderancia. Una historia que también tuvo en cuenta la transformación de la plaza, en la que se emplearon materiales constructivos que preservan y potencian el carácter patrimonial y arquitectónico a través de un diseño unitario, atractivo, flexible, nuevo y dinámico con el que poner en valor esa historia y el patrimonio.
Por su parte, Carmela Silva, calificó la reforma de la plaza como “modélica” y aseguró que “es un ejemplo de la reactivación de la provincia, tanto por su calidad estética cómo por su apuesta por los valores históricos y patrimoniales, para ofrecer al vecindario un espacio de ocio y convivencia”.
Fueron en total 1,5 millones de euros de inversión para realizar el cambio en la plaza, de los que la Diputación de Pontevedra facilitó casi 518.000 euros y el Ayuntamiento más de un millón para los que solicitó fondos europeos de los Next Generation a través del IDAE.
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