Operativo de control de los taxis de peregrinos en el Miño
Las autoridades portuguesas detectaron unas 50 irregularidades en las ocho empresas inspeccionadas, una de ellas española, suspendiendo tres de actividad
Las autoridades portuguesas llevaron a cabo un operativo de inspección de las embarcaciones que operan en el río Miño llevando peregrinos de una margen a otra.
El auge del Camiño da Costa, que ha crecido en número de peregrinos de forma exponencial, ha propiciado que el negocio de taxis fluviales subiese como la espuma y todos los días surcasen las aguas del río numerosas embarcaciones cargadas de peregrinos, en su mayoría extranjeros, que cruzaban desde Caminha hasta el muelle de A Paxase, en A Guarda. En total fueron inspeccionados ocho operadores, uno de ellos español, de los que tres fueron suspendidos temporalmente de actividad al detectarse una serie de irregularidades que hacía necesario analizar los casos y tomar esta medida de forma preventiva.
En total, a lo largo de la inspección, se detectaron medio centenar de irregularidades en la actividad de estos taxis fluviales que transportan a los peregrinos. También se procedió en el mismo operativo de fiscalización a la retirada de la cartelería y publicidad que se encuentra en el Camino anunciando el servicio de taxis, así como las estructuras instaladas para tal efecto y para atender a los posibles clientes que buscan formas alternativas de salvar el río Miño, donde en la actualidad apenas existe el ferry eléctrico que puso en servicio la Xunta para el transporte de los peregrinos. .
En el operativo intervinieron agentes de la Guardia Nacional republicana (GNR), efectivos de la Policía Marítima de Caminha, funcionarios de la Autoridad de Segurança Alimentar, la Autoridade para as Condições de Trabalho y de la Câmara Municipal de Caminha. Además, en el Cmio da Costa hubo varios puntos de control por parte de militares de la GNR y de efectivos de la Câmara de Caminha.
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