Playa América y Panxón, bajo la amenaza del río Muíños
Las dunas aceleran hacia su desaparición por el efecto de la subida del mar y las lluvias torrenciales
Panxón y Playa América están desde ahora más separadas que nunca con el cambio visible en el curso del último tramo del Muiños, un río que a menudo da problemas por vertidos y crecidas y que ahora parecen haberse comido parte de la arena con los meandros, más pronunciados tras las lluvias recientes y las mareas intensas, un efecto llamativo a simple vista. Antón Lois, de Amigos da Terra, siempre vigilante con estos fenómenos, apunta precisamente a las lluvias como principales, que no únicas, responsables del fenómeno. Y también, como acostumbra, señala hacia los cambios en las corrientes por la construcción de instalaciones portuarias, paseos y otras, que de forma inevitable alteran los movimientos naturales de la Ría. Pasa en Nigrán y ocurre igualmente en otros puntos, como en O Vao, donde el Concello de Vigo acaba de verter unos 190 metros cúbicos de arena procedentes de Areal para recuperar la playa de Baluarte y evitar que esa parte de la costa se convierta en una zona rocosa.
Antón Lois desconfía de dichos movimientos. “El problema fundamental de la erosión comenzó hace cuatro o cinco años y confluyen muchos factores, por una parte, el río, porque uno de los efectos del cambio climático es que las lluvias son más torrenciales, vamos hacia un clima como el Mediterráneo, en un mes llueve lo mismo, pero antes en quince días y ahora en un fin de semana y eso aumenta la erosión”, explica. En estas circunstancias, cuando el río llega a Playa América arrastra más arena, y por eso se va alterando el delta en la desembocadura. Pero en opinión, lo más determinante es que el mar está aumentando casi tres centímetros por década, “2,8 milímetros por año exactamente”. “Pero es todo el océano, un centímetro de aumento supone un metro de retroceso de la línea de costa, eso deteriora las dunas al cambiar las corrientes de la Ría, como en Baluarte”, señala. Antón Lois indica que donde antes el mar sedimentaba arena ahora la arrastra: “Al sedimentar formaron las dunas, aunque las que hay ahora son apenas el 5 por ciento de lo que eran, con las urbanizaciones se fue el sistema dunar de playa América, Nigrán ha quedado encima”, indica de forma gráfica.
“No hay reserva de arena, cada vez erosiona más de lo que aporta, y espero que al Concello de Nigrán no se le ocurra meter arena, porque va a ganar el mar”, zanja. “Hay que adaptarse a que el régimen de corrientes de la Ría está cambiando, a eso tampoco ayudan nuevas instalaciones, como puertos deportivos y rellenos, y el resultado es la imagen actual de la desembocadura del río”, añade Antón Lois, quien advierte de que todo lo que está en la margen derecha “se va a erosionar”.
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