Una oleada de asaltos pone en jaque a los vecinos de Priegue
La Guardia Civil investiga cuatro robos en viviendas de una misma urbanización, en Medoñas, en poco más de una semana. “Van a tiro fijo, joyas y dinero”, dice una víctima
Jaime lleva 34 años viviendo en la rúa das Medoñas en Priegue y jamás fue víctima de un robo hasta el pasado fin de semana. “Fui al teatro a Vigo y al regresar me encontré con todo revuelto en el armario, iban a tiro fijo, habían estado buscando una caja fuerte que no hay, así que cogieron el almohadón de la cama y allí metieron lo que encontraron”, relata este vecino. Señala que, aunque los ladrones se llevaron algunas piezas de oro, “más que el valor económico, tenían un gran valor sentimental porque pertenecían a mi mujer, que falleció hace siete años ”.
Otras tres viviendas cercanas a la de Jaime sufrieron robos similares. “Actúan bastante impunemente, porque después de entrar en una casa, al día siguiente van a otra, como si nada”, comentaban ayer varios residentes que mostraban cierta inquietud por esta oleada de asaltos.
El ‘modus operandi’ se repite. Fuerzan una de las ventanas para entrar en un momento en el que la casa está vacía y en poco tiempo se marchan con el botín. En uno de los casos, lograron llevarse una caja de seguridad, que después rompieron a escasos metros de allí. Los residentes quieren más presencia de la Guardia Civil para disuadir a los ladrones, quienes, pese a las denuncias, mantienen sus objetivos. Creen que hay pocas dotaciones para cubrir Baiona y Nigrán.
Además, acceden a inmuebles eludiendo en algunos casos las cámaras, si no son de grabación, incluso las alarmas de seguridad, aprovechando el momento en el que están desconectadas.
Fuentes de la Guardia Civil confirmaron que se ha abierto una investigación para esclarecer estos hechos. De momento, el instituto armado tiene constancia de cuatro robos con fuerza en viviendas de la misma urbanización en menos de dos semanas por lo que los agentes ya han inspeccionado los inmuebles para recabar vestigios, así como los sistemas de videovigilancia y testimonios de víctimas y de posibles testigos.
En el caso de Jaime, él cree que “cuando llegué a casa todavía estaban, porque realmente fue muy poco tiempo, tengo esa sensación”. Este vecino reconoce cierta preocupación pero no miedo, “no creo que aunque vigilaran la casa sepan si vivo solo o no y si voy a salir y cuánto tiempo estaré fuera, no lo creo, pienso que actúan si no hay nadie con mucha rapidez como para que les de tiempo”.
Al haber un centro escolar junto a las viviendas, “vienen y van vehículos de todo tipo, es difícil que alguno te llame la atención”, señala.
Contenido patrocinado
También te puede interesar