Merkel reclama un gesto desde Moscú ante la crisis migratoria

La UE impondrá nuevas sanciones al régimen de Minsk por la tensa situación en la frontera polaca

Agencias
Publicado: 10 nov 2021 - 23:47
Un grupo de inmigrantes ayer en Grodno, frontera entre Bielorrusia y Polonia.
Un grupo de inmigrantes ayer en Grodno, frontera entre Bielorrusia y Polonia.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, afirmó ayer que la Unión Europea impondrá nuevas sanciones contra individuos y empresas de Bielorrusia “la próxima semana” por la situación en la frontera con Polonia. “Ampliaremos nuestras sanciones contra Bielorrusia muy rápido, a principios de la semana que viene”, dijo Von der Leyen en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, después de reunirse con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Von der Leyen aseguró, además, que por lo que le informó ayer Biden, “Estados Unidos tendrá en efecto sanciones (contra Bielorrusia) a principios de diciembre” por el mismo tema. “(Biden y yo) compartimos absolutamente la conclusión de que este es un ataque híbrido de un régimen autoritario para tratar de desestabilizar a sus vecinos democráticos, y de que no tendrá éxito”, recalcó Von der Leyen.

Polonia informó ayer de que continúan los intentos de cruzar ilegalmente su frontera en el marco de la “guerra híbrida” lanzada por las autoridades de Minsk para presionar a la Unión Europea, mientras Alemania pidió a Rusia hacer valer su influencia sobre Bielorrusia. La Guardia Fronteriza habló de una relativa calma, después de que en días anteriores se registraran intentos de asaltos ilegales masivos, a veces violentos, aunque precisó que “tres grandes grupos” de “entre varias decenas y doscientas” personas trataron de entrar ilegalmente en las últimas horas.

Disputas estatales

Mientras, la canciller alemana en funciones, Angela Merkel, calificó en una conversación telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin, de “inhumano” e “inaceptable” el comportamiento del régimen de Minsk. Merkel pidió al jefe del Kremlin que haga valer su influencia sobre el régimen de Alexandr Lukashenko y advirtió en contra de la “instrumentalización de inmigrantes” contra la UE, según informó la Cancillería en un comunicado. Putin, por su parte, llamó a Bruselas en su conversación con Merkel a entablar “contactos directos” con Minsk para solucionar la crisis migratoria.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, pidió ayer en Varsovia “actuar con rapidez y decisión” en la crisis de la frontera polaco-bielorrusa, donde-dijo-tiene lugar “un ataque híbrido, brutal, violento e indigno”. Michel se entrevistó con el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, quien a su vez destacó que no se trata “de una crisis migratoria, sino una crisis política desencadenada con el propósito especial de desestabilizar la situación en la Unión Europea (UE)”. Ambos líderes coincidieron en que el régimen de Aleksander Lukashenko es culpable de la situación en la frontera, donde se acumulan cientos de migrantes y se registraron varios intentos violentos de pasar a territorio polaco de manera ilegal.

Morawiecki dijo que “los acontecimientos de los últimos días son una prueba para Polonia y una prueba para Europa”, y añadió que su Gobierno es consciente de que puede producirse una escalada “arriesgada”.

Rusia y Bielorrusia señalan a Bruselas por “crear problemas”

Rusia y Bielorrusia hicieron ayer frente común en la crisis migratoria con la Unión Europea, al acusar a Bruselas de crear con sus propias manos el problema en la frontera con Polonia, al tiempo que el Kremlin negó estar detrás de la llegada de miles de inmigrantes irregulares de Oriente Medio. “Rusia nunca ha ocultado que en los momentos más difíciles está dispuesta a ofrecer, y ya lo está haciendo, la ayuda necesaria a Bielorrusia”, dijo en su rueda de prensa telefónica diaria el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Los ministros de Exteriores ruso y bielorruso escenificaron ayer en Moscú esa alianza con una reunión en la que expresaron su confianza en que “las grandes potencias europeas” no se dejen arrastrar a una espiral de confrontación “sumamente peligrosa”.

El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, que culpó esta semana a Occidente de la crisis por intentar imponer la democracia en Oriente Medio, aseguró ayer que “no hay otra salida que dialogar y determinar, basándose en hechos reales, qué ocurrió en realidad”. “Bielorrusia ha propuesto en más de una ocasión (...), mantener consultas, llegar a un acuerdo, solucionar estos asuntos sobre la base del derecho internacional”, dijo. Eso sí, negó que sobre la mesa esté una posible mediación rusa. La diplomacia rusa también se puso la venda antes de la herida al calificar de “ilegítimas” las nuevas sanciones que discute la Unión Europea contra el régimen de Alexandr Lukashenko, considerado el último dictador de Europa.

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