Cuatro nuevas "Brasilia" para el siglo XXI en otros tantos países

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Guinea Ecuatorial, Corea del Sur, Indonesia y Egipto han puesto en marcha el traslado a sus nuevas capitales

jose teo andres. ViGO

Publicado: 01 sep 2019 - 06:31 Actualizado: 02 sep 2019 - 00:10

guinea, a la jungla
guinea, a la jungla

Brasil decidió a mediados del pasado siglo trasladar su capital de Río de Janeiro al interior con la idea de que la población dejara de concentrarse en la costa. El resultado fue Brasilia, diseñada por Niemeyer: tiene al menos tres millones de habitantes pero no se puede considerar un éxito. A finales del siglo XX Argentina planteó la misma solución para acabar con la concentración en Buenos Aires y el traslado de toda la administración casi mil kilómetros al sur. El plan fracasó. Hoy cuatro países, dos de África, Guinea Ecuatorial y Egipto, y otros dos de Asía, Corea del Sur e Indonesia, tienen en marcha proyectos para mover sus capitales.

Guinea Ecuatorial: de la isla al interior del continente. Es el proyecto más avanzado y también el plan más ambicioso: pasar de Malabo, en la isla de Fernando Poo, al continente, a una capital que hoy se llama Olaya pero que se denominaría Ciudad de la Paz, situada a casi 200 kilómetros de la costa, cerca de la frontera con Gabón, en medio de la jungla. Se trata de una ciudad planificada que se espera terminar de construir en fecha no determinada en un lugar elegido por sus fáciles accesos y clima benigno. Avanzar al corazón de África supondrá dejar Malabo, la actual capital, segunda en población. La primera es Bata, en el continente, principal puerto, con 250.000 habitantes. La ciudad fue diseñada por el estudio portugués de arquitectura y urbanismo IPF y tendrá de 65.000 a 200.000 habitantes (Guinea tiene 1.222.442 habitantes). La ciudad se levanta sobre 8.150 hectáreas y según el Gobierno combina "la modernidad y el respeto por las raíces culturales del país, y creará la primera capital mundial enteramente dependiente de energías renovables y sostenibles".

Egipto, en El Cairo ya no cabe nadie más. También va en serio Egipto con el traslado a una ciudad que no tiene nombre y que de momento se denomina Nueva Capital administrativa con la idea de que en 2020 a 2023 esté a pleno rendimiento. La ciudad se sitúa a 45 kilómetros de El Cairo, en dirección al Mar Rojo, a unos 60 de Suez, en pleno desierto egipcio y la prueba de que todo va en serio es que acaba de inaugurarse la catedral de la Natividad, curioso al tratarse de un país donde lo cristianos apenas representan el 8 por ciento. Las grúas ya levantan edificios ministeriales, un hotel y bloques de pisos residenciales de la primera fase del proyecto, pese a los crecientes problemas de financiación. La nueva capital tendrá una población estimada de 6,5 millones de habitantes. El actual presidente-dictador, el general Al Sisi, lanzó la idea en 2015 y prevé trasladar el gobierno a sus nuevas sedes este año. Planificada sobre una extensión de 714 kilómetros cuadrados (siete veces la superficie de Barcelona), por ahora se está construyendo la primera fase de la urbe, que abarca una cuarta parte del total. Sin embargo, en ella descansará el corazón de la ciudad, que, si todo va según lo planeado, debería finalizarse de cara al año 2023. Será una nueva Brasilia, planificada desde cero: contará con ocho barrios residenciales de alta gama, universidades internacionales, distritos diplomático y gubernamental y un enorme complejo presidencial, aunque lo más llamativo es el resto.

Corea del Sur, por seguridad ante el Norte. Seúl está muy cerca de la frontera con Corea del Norte. La solución, el traslado de la capital administrativa 160 kilómetros al sur a la nueva ciudad de Sejong. La ubicación "ayudará a promover el desarrollo equilibrado de Corea y a aumentar la unidad del pueblo", dijo el Gobierno coreano. El proceso va para largo, de 10 a 15 años: los trabajos de reubicación no estarán terminados hasta 2030. Se estima que el traslado rondará los 94.000 millones de dólares y promoverá un flujo económico sin parangón en la historia de este país, pero los opositores al cambio consideran que también generará especulación y subrayan las ingentes sumas que requerirá levantar la ya denominada "capital del siglo XXI" así como las connotaciones históricas de relegar a Seúl a un segundo plano, luego de haber sido capital durante 700 años. La nueva urbe será vecina de la ya densamente poblada Daejon, lo que llevará a la creación de una "megalópolis". El Gobierno dice, por el contrario, que la nueva capital contribuirá a la descentralización. La clave es que Seúl está actualmente al alcance de los cañones de gran calibre del régimen comunista. En caso de un ataque inesperado, Seúl -a escasos 40 kilómetros de la frontera- quedaría arrasada por la artillería del Norte. Seul cuenta con 10,3 millones de habitantes, dos terceras partes de la población del país.

Indonesia, huyendo del caos. Yakarta se hunde, hay que huir. Las medidas ambientales han tenido poco éxito y las autoridades indonesias han decidido el traslado del aparato administrativo de la isla de Java a la de Borneo, mucho mayor y protegida de huracanes. La operación se haría en cinco años y con una inversión de 33.000 millones de dólares y exigiría llevar 1,5 millones de Yakarta al que será nuevo corazón administrativo y político del país. Parece una condena a muerte de Yakarta, hoy una metrópolis de 10 millones de residentes, 40 millones en total con su área metropolitana. El plan está ya presentado y en marcha y se espera terminado para 2024.

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