“Elegimos Dinamarca”, dice el primer ministro groenlandés
Jens-Frederik Nielsen rechaza a EEUU antes de la cumbre en Washington sobre la isla ártica
El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reafirmaron ayer que Groenlandia “no está en venta” y que, ante cualquier decisión sobre el futuro del territorio, prefieren “la Groenlandia de ahora, que es danesa y no estadounidense”. Las declaraciones llegan un día antes de la reunión de ministros de Exteriores en la Casa Blanca, en la que participará también el vicepresidente estadounidense JD Vance.
“Si tenemos que elegir, preferimos Dinamarca. Dinamarca, la Unión Europea y la OTAN”, aseguró Nielsen durante una rueda de prensa conjunta, añadiendo que “este no es el momento de divisiones y discusiones, es el momento de permanecer unidos y seguir construyendo en base a la comunidad que ya tenemos”. Al mismo tiempo, lamentó la presión ejercida por Estados Unidos y calificó como “inaceptables” las continuas amenazas sobre la isla, subrayando que Groenlandia “no está en venta” y que el diálogo debe basarse en respeto, Derecho Internacional y autodeterminación.
Por su parte, Frederiksen destacó que la situación “no tiene nada que ver con Dinamarca” y que se trata de impedir “cambiar las fronteras a la fuerza” y de garantizar que “los países pequeños no deben temer a los más grandes”. La primera ministra insistió en que el objetivo de la reunión es “permanecer unidos” y enviar un mensaje claro: “Groenlandia no está a la venta”, y que “la OTAN debe proteger a Groenlandia como a cualquier otro territorio de la Alianza”. Señaló también que la unidad entre Groenlandia, Dinamarca y la UE es clave para afrontar cualquier presión externa y preservar la estabilidad geopolítica en el Ártico.
En la misma línea, la vicepresidenta ejecutiva para la Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, reafirmó que Groenlandia “no está en venta” y rechazó cualquier amenaza contra su integridad territorial.
Presiones "no aceptables"
Ribera señaló que este tipo de presiones “no son aceptables y se basan en cosas que, por supuesto, no son ciertas”, recordando la importancia de la solidaridad europea con Dinamarca y con los ciudadanos groenlandeses, así como del respeto a la integridad territorial recogido en la Carta de las Naciones Unidas.
La vicepresidenta comunitaria advirtió que la Unión Europea atraviesa “un momento especialmente complejo”, aunque afirmó que “Europa crece en tiempos difíciles” y subrayó que la respuesta ante este tipo de presiones no puede limitarse a declaraciones, sino que debe reforzar la unidad y las alianzas internacionales basadas en normas. Ribera criticó que algunos intenten justificar estas amenazas apelando a “la moral individual como único límite” y recalcó que “cualquier ciudadano, en cualquier país del mundo, merece estas garantías” para poder construir prosperidad y paz.
Asimismo, la comisaria europea defendió la política de competencia como herramienta clave para garantizar el Estado de derecho, la previsibilidad y la igualdad de condiciones en los mercados, evitando abusos de los actores más poderosos y protegiendo tanto a consumidores como a operadores económicos más vulnerables.
Contenido patrocinado
También te puede interesar