EEUU lanza su octavo ataque seguido contra enclaves iranís
La operación tiene como objetivo reducir las capacidades de Teherán en el estrecho de Ormuz
Estados Unidos anunció el inicio de una nueva ronda de bombardeos contra Irán por orden del presidente Donald Trump, en una operación que tiene como objetivo reducir las capacidades de Teherán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y responder al ataque -atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (Cgri)- contra militares estadounidenses en Jordania, un episodio que se dejó dos fallecidos y un tercer militar desaparecido.
El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó de que los ataques aéreos comenzaron a las 18,00 horas (hora local de la costa este estadounidense) del sábado y explicó que la ofensiva busca “degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz” y “castigar rápidamente a las fuerzas del Cgri que lanzaron ataques contra miembros del servicio estadounidense en Jordania anoche”.
Apenas unas horas después, el mismo Mando dio por concluida la ofensiva -la octava consecutiva- y aseguró que más de 50.000 militares estadounidenses permanecen desplegados en la región “en estado de máxima vigilancia, concentrados, letales y listos para la acción”.
Según este segundo comunicado, las fuerzas estadounidenses atacaron durante la noche instalaciones de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas y depósitos de misiles y drones iraníes, “continuando así el debilitamiento de las capacidades militares de Irán”.
“Los recursos militares estadounidenses también han atacado a las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica que lanzaron ataques contra militares estadounidenses en Jordania el 17 de julio”, concluye la nota.
La nueva ofensiva llega apenas un día después de que Washington completara una séptima noche consecutiva de bombardeos sobre territorio iraní, centrados en objetivos militares, en el marco de una escalada intensificada por el enfrentamiento directo entre ambos países.
Durante las últimas horas del conflicto aumentoron los ataques contra infraestructuras civiles, mientras ambas partes mantienen el intercambio de bombardeos y continúan acusándose mutuamente de agravar la situación sobre el terreno.
Por su parte, las autoridades iraníes denunciaron que los ataques estadounidenses registrados durante los últimos días dejaron al menos 50 muertos y más de 500 heridos, un balance cuya verificación independiente no se encuentra todavía verificada. Asimismo, Teherán volvió a condenar la campaña militar estadounidense y advirtió de que responderá a cualquier nueva acción que considere una amenaza para su seguridad nacional o su integridad territorial.
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