EEUU ataca objetivos en Irán y Teherán responde contra bases militares en Oriente Próximo
Washington justifica la operación como una acción de legítima defensa tras el incidente de un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz, mientras Irán lanza drones y misiles contra instalaciones estadounidenses en varios países de la región
La tensión entre Estados Unidos e Irán ha dado un nuevo salto con el intercambio de ataques militares registrado en las últimas horas en distintos puntos de Oriente Próximo. El Mando Central estadounidense (CENTCOM) confirmó este martes el inicio de bombardeos contra posiciones iraníes, una operación que Washington presenta como una respuesta de "legítima defensa" tras el incidente sufrido por un helicóptero militar Apache cerca del estrecho de Ormuz.
Según informó el CENTCOM, los ataques comenzaron a las 17.00 horas de la costa este estadounidense y fueron ordenados directamente por el presidente Donald Trump. El Ejército norteamericano sostiene que la operación responde al supuesto derribo de un helicóptero AH-64 Apache ocurrido el día anterior, aunque los dos militares que viajaban a bordo fueron rescatados ilesos pocas horas después.
La administración estadounidense calificó la ofensiva como una respuesta "proporcionada" a lo que considera una agresión iraní injustificada. Horas antes, Trump había prometido una contestación militar al incidente, al que definió públicamente como un ataque contra las fuerzas estadounidenses.
Irán responde con drones y misiles contra instalaciones militares de EEUU
La reacción de Teherán no tardó en llegar. Durante la madrugada de este miércoles, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el lanzamiento de una amplia operación militar contra objetivos estadounidenses desplegados en la región.
Entre los principales blancos figura la sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahréin, además de otras instalaciones militares repartidas por varios países de Oriente Próximo. La organización militar iraní calificó la ofensiva como una represalia por los ataques efectuados por Washington contra territorio iraní.
Las autoridades de Bahréin activaron las sirenas de alerta y pidieron a la población que permaneciera en lugares seguros. Paralelamente, Kuwait informó de que sus sistemas de defensa aérea estaban actuando contra lo que describió como "objetivos aéreos hostiles", después de que Irán incluyera entre sus objetivos la base aérea de Ali Al Salem.
La Guardia Revolucionaria aseguró además haber alcanzado 21 objetivos militares en bases aéreas y navales de la región, así como haber lanzado misiles contra hangares que albergan cazas F-35 en una base estadounidense situada en Jordania.
Teherán invoca su derecho a la legítima defensa
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, condenó los bombardeos estadounidenses contra el sur del país y acusó a Washington de utilizar como pretexto el incidente del helicóptero Apache para justificar una nueva agresión militar.
En una declaración difundida tras los ataques iraníes, Araqchi afirmó que la actuación de Estados Unidos constituye una violación de la soberanía y de la integridad territorial de Irán. Asimismo, defendió que la respuesta militar de Teherán se enmarca dentro de su derecho legítimo a defenderse frente a acciones hostiles.
El jefe de la diplomacia iraní sostuvo que las bases estadounidenses atacadas fueron utilizadas para organizar las operaciones contra la República Islámica y advirtió de que su país continuará respondiendo a cualquier agresión que considere una amenaza directa para su seguridad.
Advertencia a los países del golfo Pérsico
El Gobierno iraní también lanzó un mensaje a los países de la región, especialmente a aquellos situados en la costa sur del golfo Pérsico. Teherán recordó la responsabilidad de estos Estados de impedir que sus territorios o instalaciones sean utilizados para apoyar operaciones militares estadounidenses o israelíes contra Irán.
Araqchi insistió en que la República Islámica no renunciará a ejercer su derecho a responder contra cualquier origen de futuras agresiones, incluyendo bases militares y centros logísticos empleados para respaldar operaciones contra territorio iraní.
La sucesión de ataques y contraataques eleva la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto en una de las regiones más estratégicas del mundo, marcada por la importancia del estrecho de Ormuz para el comercio energético global.
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