El desencanto impregna hoy una sociedad francesa dividida

ELECCIONES FRANCESAS

Francia elige primer ministro entre el liberal Emmanuel Macron o la ultraderechista Marine Le Pen

MARTA GARDE
Publicado: 24 abr 2022 - 00:40 Actualizado: 24 abr 2022 - 01:21
Una mujer pasa por delante de los carteles electorales de Emmanuel Macron y Marine Le Pen.
Una mujer pasa por delante de los carteles electorales de Emmanuel Macron y Marine Le Pen.

Francia elige hoy a su futuro jefe de Estado entre el liberal Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen y entre esas dos opciones están quienes no se sienten representados por ninguno y hacen augurar un aumento de la división ciudadana en cuanto se conozcan los resultados. “Francia está fracturada desde hace tiempo y lamentablemente seguirá así. Tenemos un espíritu revolucionario y revanchista y lamentablemente no creo que cambie. Está en nuestro ADN”, explica Martine, de 72 años.

Habla desde el mercado al aire libre de Saxe-Breteuil, en el distrito VII de París, donde el actual mandatario obtuvo en la primera vuelta del pasado 10 de abril su porcentaje de voto más alto en toda la capital, del 48,47%. “Tenemos la suerte de tener un muy buen presidente. Ha hecho lo que ha podido teniendo en cuenta la coyuntura que le ha tocado, es decir, el covid y los ‘chalecos amarillos’. No creo que tenga problema para ser reelegido. El problema llegará después, le resultará muy difícil gobernar y hacer las reformas que quiere”, teme Martine.

En ese barrio acomodado de París no es difícil encontrar votantes del antiguo ministro de Economía, que llegó al poder en 2017 con 39 años e intenta renovar mandato con 44. “Para mí es el único que puede ser presidente. Los otros no dan la talla, no están a la altura”, señala Jean-Paul, de 81 años. No le sorprende que Le Pen llegara a la segunda vuelta con el 23,15% de los sufragios, frente al 27,85% de Macron: “Hay muchas dificultades y la gente piensa que Le Pen las va a resolver todas. Creo que es solo una ilusión”, apunta.

LA CLASE POPULAR

En el mercado de Belleville, en el distrito XI de París, donde se impuso en la primera vuelta el izquierdista Jean-Luc Mélenchon (36,26%) y entre los compradores hay una mayor presencia de inmigración y clases populares, el descontento es más palpable. “Voté a Mélenchon en la primera y ahora todavía dudo entre voto en blanco o voto a Macron”, apunta Elisabeth, de 55 años y sin trabajo desde hace dos.

Hay, en su opinión, “dos Francias que no se entienden, que ya no se hablan. El gran fracaso de la izquierda es no haber sabido hablar a esas clases populares”, sostiene esta francesa “decepcionada” con la presencia de Le Pen en la segunda vuelta, pero no sorprendida tras un quinquenio “duro, con una política muy liberal”.

Aziz, de 75 años y origen libanés, se suma a quienes el 10 de abril no apostaron por Macron. Solo desvela que en la primera vuelta su opción perdió y en esta segunda se decanta por el voto en blanco. “No veo muchas diferencias entre uno y otra. Son todos unos manipuladores”, apunta escéptico sobre una posible victoria de Le Pen y cauteloso sobre la Francia del futuro: “Si la gente pierde la esperanza solo queda la violencia”.

Henri, socialista de 65 años, es de quienes se va a rebelar contra el llamado frente republicano, que insta a bloquear el ascenso de la extrema derecha. “En 2002 voté a Chirac frente a Jean-Marie Le Pen, en 2017 a Macron frente a Marine Le Pen y este año ya no iré a votar, pero seguramente votaré en blanco. Mi voto no estará impuesto”, concluye.

Cinco claves de la elección

La abstención, el voto de la izquierda, el cordón sanitario a la ultraderecha o el rechazo que representa el actual presidente... La segunda vuelta de las presidenciales francesas, que mide a Emmanuel Macron y Marine Le Pen, deberá resolver hoy cinco grandes incógnitas.

- Abstención. La abstención en la primera vuelta del 10 de abril fue la mayor desde 2002. El nivel de participación en esta segunda vuelta, con buena parte del electorado que lamenta no sentirse representado por los candidatos, es una de las grandes incógnitas.

- Izquierda. La movilización, o no, de los votantes que en la primera vuelta se decantaron por candidatos de la izquierda francesa puede ser un factor importante. ¿Volverán a intentar frenar a la ultraderecha o acaso los más antisistema optarán por el voto contestatario a Marine Le Pen?

- Techo ultra. El partido de Marine Le Pen se dirige a romper por mucha diferencia su techo electoral en una elección presidencial. ¿Hasta dónde llegará? ¿Cuál es su límite?

- Cordón sanitario. Hasta ahora, los partidos franceses respetaron el cordón sanitario que impidió casi por completo a la ultraderecha alcanzar cuotas de poder político. En esta segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas ese frente se ha resquebrajado. ¿Es el principio de su final?

- Frente antimacrón. Más allá de la tradicional división izquierda-derecha, el actual presidente francés genera un notable rechazo en las capas populares de la población. ¿En cuántos votantes influirá eso más que la etiqueta ultraderechista de Le Pen?

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