El conflicto en Irán cumple un mes sin un final a la vista
El presidente de EEUU se debate entre su “apuesta” por la vía diplomática y las amenazas al régimen
El conflicto en Irán, iniciado el pasado 28 de febrero tras la ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel, cumplió ayer un mes con un giro de la Administración estadounidense: el presidente Donald Trump plantea relanzar negociaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra, aunque Israel mantiene su línea dura y promete intensificar los ataques si percibe un acuerdo a sus espaldas.
En la práctica, el ultimátum inicial de 48 horas para atacar las centrales eléctricas de Irán fue extendido a cinco días, mientras Washington anunciaba que mantenía “conversaciones muy sólidas” con Teherán. Trump afirmó que ambos países tienen interés en alcanzar un acuerdo que sea “bueno” e implique que “no haya más guerras ni más armas nucleares”.
Irán, por su parte, negó inicialmente cualquier negociación, atribuyendo los anuncios de Washington a un intento de manipular el precio del petróleo, en un contexto de fuertes oscilaciones en el mercado.
Conversaciones indirectas y mediación
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, se ofreció a mediar en el conflicto, acogiendo conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán y actuando como canal de comunicación. Tanto Pakistán como Estados Unidos confirmaron una propuesta de 15 puntos que plantea, básicamente, el levantamiento de sanciones internacionales a Irán a cambio de que desmantele instalaciones nucleares y limite su arsenal de misiles balísticos.
El enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, confirmó que esta propuesta constituye el marco para un acuerdo de paz y que ha promovido “conversaciones fuertes y positivas”. Trump extendió entonces el ultimátum hasta el 6 de abril, dando un plazo de diez días para el desarrollo de la diplomacia, mientras países de la región, Europa y China piden rebajar el conflicto y normalizar el paso por Ormuz.
Doble estrategia: diplomacia y amenazas
A pesar del acercamiento diplomático, Washington mantiene la presión militar, insistiendo en que Irán debe acordar el fin de la guerra “antes de que sea demasiado tarde”. Trump advirtió: “No sé si podremos hacerlo. No sé si estamos dispuestos a hacerlo. Deberían haberlo hecho hace cuatro semanas o hace dos años”, combinando mensajes conciliadores con la amenaza de intensificación bélica.
El conflicto sigue, por tanto, marcado por negociaciones indirectas con mediadores regionales y la tensión militar, mientras se espera que la propuesta de 15 puntos pueda servir de base para un cese del fuego y una salida diplomática.
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