Más de 2.000 detenidos y 40 profesores heridos en Francia

La revuelta estudiantil protagonizada por menores ya ha “bloqueado o afectado” a 1.207 institutos

Un grupo de estudiantes bloquea el acceso a un centro educativo en Marsella.
Un grupo de estudiantes bloquea el acceso a un centro educativo en Marsella. | EP

Las autoridades de Francia informaron ayer de que unos 65 trabajadores educativos resultaron heridos, entre ellos al menos 40 profesores, en el marco de las protestas estudiantiles registradas en el país, que han llevado a la detención de más de 2.000 personas, de los cuales el 90% son menores de edad.

La movilización, que comenzó la semana pasada en la región de París y se extendió por todo el país, afecta ya a cientos de centros educativos en ciudades como Lille, Burdeos, Nantes, Lyon y Marsella, entre otras. Los bloqueos impidieron el desarrollo de las clases durante la jornada de este viernes y, según el ministro de Educación, Édouard Geffray, 1.207 institutos se encontraban “bloqueados o afectados”. “En principio no tenemos estudiantes de Secundaria violentos o hay muy pocos. Lo que tenemos son personas que vienen de fuera y que buscan provocar daños”, lamentó.

Sobre la apertura de una plataforma de consulta para permitir que “los estudiantes contribuyan”, Geffray defendió la iniciativa al considerar que “la gente joven necesita sentirse escuchada”. “Hay que buscar soluciones muy concretas a nivel local”, manifestó, según informaciones de la prensa francesa. “Esperamos que esto se convierta en un movimiento de protesta juvenil masivo”, declaró Sophia, alumna de último curso de bachillerato del Lycée Voltaire de París. Participaba en el segundo día de bloqueo de la entrada del centro, junto a cientos de personas, lo que provocó la suspensión de todas las clases. “Solo queremos que el Gobierno nos escuche. Preferemos estar aquí haciendo esto a tener que estudiar en malas condiciones. Es la única forma de hacernos oír”.

Motivos de la protesta

“La escuela es un derecho, no un privilegio”, rezaba un cartón mientras Sophia enumeraba las quejas de los adolescentes de toda Francia: la falta de inversión del Estado en educación, clases saturadas de hasta 40 alumnos en edificios ruinosos, los bajos salarios del profesorado, las bajas del personal y un sistema desigual en el que el origen social determina el éxito. Entre otros motivos de protesta se encuentran el sistema opaco y difícil de solicitud de plazas universitarias en línea, así como las temperaturas insoportables en las aulas durante las olas de calor de mayo y junio.

Los padres

El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, pidió a la Fiscalía que recale en la responsabilidad civil para que sean los padres de los menores implicados los que paguen por los daños causados a estos centros. “No son los menores los que pagan sino sus padres; es un problema para ellos”, apuntó.

“Esto es más útil que la prisión. Los padres deben cumplir con sus responsabilidades. ¿Qué hacen jóvenes de 15 y 16 años atacando cocheras o al director de su instituto?”, dijo, antes de exigir que “sean responsables por la vía legal”. “Cuando se destruyen institutos y se atacan autobuses tenemos que pedir responsabilidad a los padres. Espero que los jueces confirmen lo que los fiscales prevén solicitar”, sostuvo el ministro.

Geffray, sin embargo, se mostraba cauto sobre la idea de responsabilizar a los progenitores: “no tengo problema con que el que pague sea el que rompe”. “La causa se ha visto secuestrada por vándalos, así que tendría más cuidado”, dijo.

Percances cuantiosos y negociaciones en marcha

El ministro francés de Educación Nacional, Edouard Geffray, informó este viernes de que 735 centros educativos se vieron afectados por el movimiento de protesta estudiantil, un 30% menos que el día anterior. El balance incluyó tres trabajadores heridos, frente a los 31 registrados el jueves, según explicó tras reunirse con organizaciones de estudiantes de secundaria.

Geffray reconoció que los alumnos plantearon durante el encuentro problemas relacionados con los edificios escolares, el tamaño de las clases y los horarios. El ministro anunció que esta misma noche comenzaría el trabajo sobre la “democracia estudiantil” y comprometió resultados durante las próximas semanas.

También anunció un plan para acelerar, a partir de la próxima semana y junto a las autoridades educativas regionales, la sustitución de docentes, especialmente en los dos últimos cursos de secundaria. Sobre los horarios escolares, avanzó que se abrirán conversaciones, aunque señaló que no podía garantizar el inicio del curso de 2027 debido a las elecciones presidenciales.

Los daños materiales provocados por las protestas ascienden ya a varias decenas de millones de euros en varias regiones. En Isla de Francia, la presidenta regional, Valérie Pécresse, los cifró en siete millones de euros. Según el balance regional, 55 institutos habían sufrido violencia, enfrentamientos o vandalismo y unas 70 puertas, entradas y vallas resultaron dañadas.

En Auvernia-Ródano-Alpes, el presidente regional, Fabrice Pannekoucke, estimó los daños entre 25 y 30 millones de euros, incluyendo los ocasionados en el entorno de los centros y en vehículos. En Gran Este y Altos de Francia, las autoridades cifraron los daños en cerca de un millón de euros en cada región.

Un alumno de secundaria resultó herido en el brazo este viernes por la mañana en Sélestat (Bas-Rhin) por un aerosol que fue proyectado tras arrojarlo a un fuego durante una concentración frente al instituto Koeberlé.

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